Revista Mía

¿Puede ayudarte el hielo perder peso?

Te enseñamos cómo la dieta del hielo puede hacerte adelgazar

Hemos oído hablar de diferentes dietas que nos han llamado en mayor o menor medida la atención: desde la mítica Keto a la frutariana. También conocemos muchos regímenes que se caracterizan por basar todos sus menús en un único alimento: la berenjena, la gelatina, la piña... Cuando comenzamos una dieta es fundamental recordar la importancia de mantener una alimentación sana y equilibrada, que satisfaga la demanda nutricional de nuestro organismo. En cualquier caso, probablemente esta dieta te sorprenderá: seguro que no habías oído hablar de esta curiosa dieta cuyo ingrediente principal es el hielo: pensar en tomar algo tan natural como el agua en su estado sólido para perder peso es cuanto menos curioso.
Entonces, ¿cuál es la clave del éxito de esta dieta? Ni más ni menos que nuestro termostato corporal. La temperatura óptima del cuerpo humano suele encontrarse alrededor de los 37 grados centígrados. Cuando ingerimos líquidos o sustancias frías, nuestro cuerpo inicia un proceso de regulación para conseguir equilibrar nuestra temperatura corporal; y en dicho proceso invierte grandes cantidades de calorías para volver al estado original. Este es uno de los motivos por los que el agua resulta beneficiosa en cualquiera de las dietas que escojamos: tomar agua fría o incluso a temperatura ambiente provocará que nuestro organismo tenga que esforzarse e invertir calorías para regular los grados centígrados en nuestro organismo.
Pero entonces, ¿en qué consiste esta dieta?: ni más ni menos que en consumir un litro de hielo picado diariamente. La ventaja que tiene este congelado régimen es que nos permite seguir comiendo con normalidad: basta con seguir una nutrición sana y completa con algo de actividad física e incorporar el hielo picado a nuestra alimentación. Además, al consumir el agua fría en su estado sólido, contribuimos a aumentar la sensación de saciedad ya que debemos masticarlo para ingerirlo. Además, nos encontramos en una temporada óptima para darle una oportunidad a esta peculiar dieta: en verano, comer hielo picado puede resultar una experiencia de lo más refrescante. Además, para mejorar la experiencia, puedes agregar un chorrito de jugo de limón, naranja o alguna otra fruta para seguir manteniendo lo saludable del truco.
Sin embargo, no todo en la dieta del hielo son ventajas. Hay muchas cosas a tener en cuenta si vamos a incorporar la ingesta de un litro de hielo picado a nuestro día a día. La primera de ellas es el posible desgaste dental que puede producirse si mascamos hielo, ya que puede desgastar el esmalte natural de nuestros dientes. Además, esta práctica esta especialmente contraindicada para todas aquellas personas que posean prótesis o empastes dentales. Por otra parte, en verano la realización de este ritual resulta considerablemente más sencilla. Sin embargo, consumir hielo cuando las temperaturas son más bajas puede resultarnos mucho menos apetecible e incluso ser la causa de algún que otro resfriado.
En cualquier caso, decidamos optar por incorporar el hielo a nuestra dieta o no, es importante que mantengamos una dieta sana y equilibrada, rica en vitaminas, minerales y grasas y avalada por profesionales. Sabiendo esto...¿te atreves con esta helada forma de cuidarte?
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