Revista Mía
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Consejos prácticos para hacer un batch cooking saludable

Este método propone dedicar el fin de semana a preparar la comida que tomarás durante toda la semana, ahorrándote mucho tiempo. Te damos algunos 'tips' sencillos para hacer tus menús más sanos.

Autor: Inés de la Fuente
Para muchas personas que no tienen tiempo de cocinar entre semana, el batch cooking es un auténtico salvavidas. Este método propone cocinar en un fin de semana lo que te vas a comer durante el resto de la semana, ahorrándote bastante tiempo. También es un estupendo recurso para llevar una alimentación más sana, casera y libre de ultraprocesados.
Además de tiempo, el batch cooking nos permite ahorrar en la cesta de la compra. Pero sus beneficios no acaban aquí, sino que también nos reduce el estrés de tener que pensar qué vamos a comer y nos permite utilizar el tiempo que emplearíamos en cocinar en otras actividades que nos gusten más. ¡Son todo ventajas! Por no hablar de este método resulta una opción ideal si lo que queremos es empezar a cocinar más sano, pues de este modo no compramos comida ultraprocesada que tan dañina resulta para nuestra salud. Te contamos cómo hacer tus batch cooking todavía más saludables.

La planificación es clave

El día antes de cocinar, es importante organizar la compra haciendo una lista para saber qué necesitas. Te recomendamos escoger alimentos frescos y de temporada aptos para congelar, ya que la mayoría de los platos los meteremos en el congelador en un tupper o recipiente apto para ello.
Este método te permite aprovechar la cocción de uno o varios ingredientes para distintos platos, resolviéndote varias comidas a la vez. Por lo tanto, la planificación de un menú semanal en el que tengamos claro qué ingredientes vamos a utilizar es clave. Lo ideal es escoger una o dos carnes de calidad, uno o dos mariscos o pescados, vegetales y cereales (mejor integrales). En cuanto a las proporciones, los expertos recomiendan que el aporte de proteína sea de 20 gramos por comida, que las hortalizas ocupen medio plato y un cuarto del resto lo reservemos a los cereales y tubérculos.
Si preparas un poco de arroz o unas verduras, utilízalos para preparar platos diferentes a lo largo de la semana. Por ejemplo, puedes descongelar el arroz y ponerlo con un poco de tomate, verduras, utilizarlo a modo de guarnición o añadirlo como un ingrediente más de tus ensaladas.
Siempre te decimos que evites los ultraprocesados, pero en el supermercado hay procesados que sí son saludables y que debes tener muy en cuenta. Son estupendos para esas ocasiones en las que no sabes qué cocinar, pues te salvan de un apuro. Nos referimos a las legumbres en conserva, la verdura ultracongelada, la fruta desecada, gazpachos envasados (asegúrate de que solo llevan hortalizas, sal y aceite de oliva), conservas de verdura... Inclúyelos en tus batch cooking.
Una vez que tenemos claro cómo preparar los platos más saludables, es fundamental conservarlos adecuadamente para evitarnos problemas de salud. Por ejemplo, si vas a tardar más de tres días en comerte un plato, es mejor que lo congeles directamente, en lugar de refrigerarlo. Cuando descongeles, no lo hagas a temperatura ambiente, mejor en la nevera. Y, si lo que vas a comer es una sopa o un caldo, recuerda volver a hervirlos antes de nada para asegurarte de eliminar los patógenos que hayan podido reproducirse.
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