Revista Mía
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Estos son los alimentos que menos recomiendan los dentistas

Hay alimentos que, desde el punto de vista de la salud dental, son menos recomendables que otros. Por eso, los expertos explican los riesgos de abusar de ellos para los dientes y la boca.

Autor: Patricia Bratos
Si hablamos de alimentos que los dentistas recomendamos consumir de forma moderada, serían:
-Dulces procesados o bollería industrial
-Chicle
-Alimentos muy duros
-Refrescos o bebidas azucaradas
-Alimentos ácidos o cítricos
Esto no significa que haya que erradicarlos de la dieta, pero es importante saber qué efectos pueden tener en nuestros dientes. Tras comer estos alimentos, especialmente aquellos con alto contenido en azúcar o los que son muy ácidos, es conveniente que nos cepillemos los dientes para eliminar los restos que, a la larga, pueden provocar caries y desgaste dental.
A continuación, detallo un poco más por qué se trata de alimentos poco recomendado por los especialistas:
-Los alimentos con un alto contenido en azúcar son la principal causa de la formación de caries en los dientes. Consumir frecuentemente dulces o bollería industrial fomenta este tipo de lesiones, ya que las bacterias desprenden ácidos que comprometen la estructura de las piezas dentales. Para evitar las caries dentales, conviene no consumir en exceso este tipo de comidas y, si se ingieren, mantener una exhaustiva higiene dental diaria.
-Los chicles, por su parte, requieren un esfuerzo oclusal extra, por lo que mascarlos con frecuencia implica la hipertrofia de la mandíbula. Hay que tener en cuenta que este tipo de goma de mascar, sobre todo en personas bruxistas (que padecen bruxismo), puede perjudicar la articulación temporomandibular (ATM). Gracias a ella podemos abrir y cerrar la boca, pero si sufrimos alguna alteración de la ATM, no es de extrañar experimentar problemas de apertura bucal, así como dolor en la mandíbula, cuello y oído.
-En tercer lugar, conviene tener cuidado al comer caramelos, piruletas u otros alimentos duros, ya que morderlos indebidamente -con los incisivos centrales, por ejemplo-, conllevan riesgo de fractura dentaria. La forma en la que mordemos es importante, y es que hacer movimiento de palanca al comer una manzana o bocadillo (que a priori no son comidas excesivamente duras) también puede terminar con una fractura en los dientes. ¡Hay que vigilar cómo mordemos!
-Cualquier bebida carbonatada o refresco es perjudicial para nuestro organismo y, por tanto, también para nuestra salud bucodental. Al tratarse de un líquido, hay muchas personas que no se cepillan los dientes tras beberse un refresco. Sin embargo, el azúcar que contienen estas bebidas provoca una gran cantidad de caries. En este sentido, y si no tenemos acceso a la higiene diaria, no está de más enjuagarnos la boca con agua para retirar el azúcar. Chupar caramelos con xilitol también es una buena opción si no podemos lavarnos los dientes, ya que promueven la secreción de saliva, controlando la cantidad de ácidos de la boca.
-Por último, la ingesta muy habitual de cítricos y ácidos -como zumos de limón, naranja, jugos de fruta concentrados, etc.- termina ocasionando un problema de erosión en la dentadura. Se trata de un tipo de desgaste dental que va poco a poco reduciendo la cantidad de esmalte. Esta es la capa externa de las piezas, cuya función es proteger al diente. La erosión está provocada por la presencia de ácidos que no están naturalmente presentes en la boca.
Artículo ofrecido por Patricia Bratos, Ortodoncista y cofundadora de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid.
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