Revista Mía

Así es como tus comidas pueden sabotear tu rutina de deporte

¿Haces mucho deporte pero no ves resultados? Tus cenas pueden estar saboteando tus esfuerzos. Descubre cómo evitarlo para sacar el máximo rendimiento a tus ejercicios.

Sabemos que para mantener una vida saludable el equilibrio entre nutrición y deporte es esencial. Entrenar para mantener nuestros músculos y huesos fuertes es casi tan importante como nutrir nuestro cuerpo correctamente. Si mantienes una rutina adecuada de deporte pero no notas cambios, lo más probable es que algo no esté yendo bien con tus menús. Te enseñamos qué puedes hacer para solucionarlo.
Estar bien hidratadas y nutridas antes de comenzar una rutina deportiva es esencial. De lo contrario, nos sentiremos más cansadas, rendiremos menos e incluso nos arriesgamos a sufrir un mareo o desmayo provocado por la falta de energía para realizar el esfuerzo. Seguro que alguna vez has pensado: puedo pasarme un poco con la cena porque mañana voy a hacer deporte. Un estudio realizado en Europeal Journal Of Nutrition ha demostrado que la certeza de saber que vamos a entrenar al día siguiente hace que aumentemos nuestra ingesta de calorías en las horas precedentes.
El mencionado estudio ha sido capaz incluso de precisar las cantidades de excesos que podemos llegar a tomar, que se estiman en aproximadamente en un 10% más de comida que si no tuviéramos la certeza de que vamos a entrenar. Es decir, comemos un 10% más cuando sabemos que vamos a hacer deporte. Debemos tener en cuenta que el objetivo de la investigación no era medir los kilogramos que los integrantes podían perder, pero en cualquier caso, el estudio concluye que pese a que hagamos deporte en las horas siguientes, esta actividad física no suele compensar los excesos en comida de las horas anteriores.
¿Quiere decir esto que debemos comer poco antes de hacer ejercicio? No tiene por qué. La clave es hacerlo en el tiempo correcto para que podamos sacar el mayor partido posible a nuestro ejercicio físico: varios estudios han demostrado que lo ideal es comer aproximadamente dos horas y media antes de comenzar a realizar el ejercicio físico; ya que de esta forma ya habremos absorbido correctamente los nutrientes y proteínas y estaremos cargados de energía para nuestra sesión de deporte. También hemos de tener en cuenta que el tiempo y la cantidad de comida que debemos ingerir antes de hacer ejercicio depende en gran medida del tipo y la intensidad del entrenamiento. Sea como sea, debemos tener en cuenta que comer demasiado el día de antes no ayudará demasiado a nuestro rendimiento, ya que para la hora de hacer ejercicio ya habremos digerido todos los alimentos y será demasiado tarde para aprovechar esa energía.
Si queremos acertar con las comidas antes del entrenamiento, lo más recomendable es que aumentemos la cantidad de carbohidratos de rápida absorción, tomando alimentos como fruta deshidatada o en conserva para cargarnos de energía durante el entrenamiento. Aunque como siempre, todo depende de nuestras necesidades, objetivos y estilo de vida: si queremos perder peso, tomar un exceso de carbohidratos previo al entrenamiento puede hacernos un flaco favor. Lo más aconsejable si no ves resultados en tus objetivos es que te pongas en manos de un profesional que analice tus necesidades específicas y adapte tus menús a ellas.
Como en muchas ocasiones de la vida, la virtud está en el punto medio. Si conseguimos equilibrar nuestros hábitos de nutrición y deporte, seguro que ganaremos en calidad de vida. Es importante que no te sientas frustrada si no ves resultados inmediatos y que antepongas tu salud a la estética para que tus objetivos no se conviertan en un problema. Ahora que ya conoces algunos trucos para combinar tu rutina de ejercicio con la de alimentación, seguro que tu salud te agradecerá que los pongas en práctica.

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