Revista Mía

Objetivo: adelgazar sin pasar hambre

Muchas personas relacionan hacer una dieta para perder kilos con tener la sensación de estómago vacío de forma permanente. Te explicamos cómo bajar de peso sin pasarlo fatal.

  • Por Sara Menéndez
La palabra ‘dieta’ no es sinónimo de ‘hambre’, por mucho que tengamos el concepto instalado en el centro del cerebro. Para perder kilos, no es necesario dejar de comer, de hecho, es lo menos recomendable: la sensación de no tener nada en el estómago puede causar mucha ansiedad y hacer que, al final, acabemos asaltando la nevera en busca de algo que nos sacie. Y eso no suele ser precisamente una zanahoria o una manzana fresca.
El cuerpo va a pedirnos calorías en forma de bocadillo de embutido o de bollería industrial, lo cual es del todo contraproducente.
Esto sucede mucho con las dietas milagro que ofrecen resultados despampanantes en un tiempo récord: perder ocho kilos en una semana a base de piña, un régimen detox basado en batidos de verduras o el supuesto milagro del adelgazamiento que se presenta al eliminar cualquier hidrato de carbono del menú. ¿Funcionan?
A corto plazo, puede ser, pero, en cuanto terminan, las ganas de saciar el hambre son tan fuertes que, al volver a una dieta normal, es posible que se opten por alimentos no saludables y el efecto yoyó haga aparición, con lo que los kilos perdidos no solo se recuperan, sino que se ganan algunos más. Por supuesto, de ninguna manera son métodos de adelgazamiento recomendables para la salud, sobre todo, si se hacen sin supervisión de un profesional de la nutrición.

Alimentos que te ayudarán en tu propósito

La dietista nutricionista Laura Moreno (lauramorenonutricion.com) da una lista de alimentos saciantes a la par que saludables. Estos permiten terminar la sensación de tener vacío el estómago –o no provocarla– mientras permiten llevar una dieta saludable que lleve a la pérdida de peso. ¿Cuáles son?
  • Aquellos ricos en fibra. Están las verduras, que aportan pocas calorías en gran volumen, además de ser fundamentales en una correcta nutrición. Dentro de este grupo, también se encuentran las legumbres, los cereales integrales y las frutas. La mayoría de estas últimas se pueden consumir con piel, aumentando así la cantidad de fibra que aportan, lo que ayuda a aumentar el tiempo necesario de digestión y su poder saciante.
  • Los alimentos proteicos. También ayudan a evitar el hambre inmediata. Un claro ejemplo es el huevo, que puede ser un gran aliado en este sentido. Tener huevos cocidos a mano para aliviar la sensación de estómago vacío es un método efectivo (con moderación, por supuesto).
  • Alimentos ricos en grasas saludables. El aceite de oliva, el aguacate y los frutos secos. En cantidades moderadas. Por ejemplo, un puñado de nueces a media mañana aporta energía y saciedad.
Hay algunos alimentos que parecen saludables, pero esconden azúcares y grasas que no son precisamente adecuados para perder peso. Por ejemplo:
  • Ensaladas ya preparadas. Sus ingredientes y salsas de aderezo contienen gran cantidad de sal, azúcar y grasas saturadas.
  • Zumos envasados. Si bien derivan de la fruta, han perdido la fibra que nos puede aportar y, en numerosas ocasiones, contienen azúcar añadido o gran cantidad de edulcorantes.
  • Pechuga de pavo o pollo en lonchas. A veces, en su composición, abundan harinas, féculas y sal.
  • Practicar ejercicio físico moderado es un complemento imprescindible a cualquier dieta, ya que el sedentarismo es un obstáculo para perder peso y gozar de una buena salud.
  • Consume materias primas y elabora tu comida, para evitar ingredientes escondidos no deseados, es fundamental.
  • Ten en cuenta el comportamiento a la hora de comer: evita las distracciones, sé consciente de la alimentación masticando muy bien cada bocado y come despacio, para identificar la sensación de plenitud.
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