Revista Mía

Dieta sin gluten, ¿es mejor para adelgazar?

Los alimentos sin gluten presentes en las estanterías de los supermercados cada día cogen más protagonismo. Al igual que son cada vez más populares las dietas sin gluten.

Autor: Verónica Chazin
Los alimentos sin gluten presentes en las estanterías de los supermercados cada día cogen más protagonismo. Los mensajes en redes sociales y las dietas en las que eliminamos los alimentos sin gluten también han tomado auge en los últimos años, y no precisamente con la finalidad de tratar una intolerancia, sino con el objetivo de perder peso, mejorar las digestiones o mejorar un estado de inflamación.

¿Estamos haciendo lo correcto?

Primeramente, vamos a definir qué es el gluten. El gluten es la fracción proteica presente en muchos cereales: el trigo, el centeno, la cebada, la avena y muchos otros cereales.
Está fracción proteica tiene un escaso valor nutritivo, pero tecnológicamente es muy atractiva ya que resulta ser muy buen emulsionante, motivo por el cual está presente en muchos otros alimentos que no son propiamente cereales, sino alimentos procesados y ultra procesados.
Foto: Istock

Dieta sin glutenFoto: Istock

La industria alimentaria ha incrementado su uso cada vez más, pudiendo encontrarlo en embutidos (chorizo, jamón york, pavo…), sopas preparadas, patés, quesos fundidos, café, bollería, galletas y muchos otros alimentos precocinados, de ahí que cuando queremos eliminar el gluten de nuestra dieta no basta con eliminar el consumo de cereales.
El trigo es un cereal muy presente en nuestra alimentación, ya que en España es el cereal de mayor consumo. La opción más habitual cuando queremos prescindir de él es sustituirlo por otro cereal similar o una opción sin su presencia: pasta sin gluten, pasta de legumbres, pan de maíz, pan de arroz… opciones que nos permitan no eliminar estos platos o alimentos en nuestras comidas.
No presentaríamos ninguna deficiencia por eliminar esta proteína de nuestra dieta, ya que como hemos mencionado, es un nutriente presente en muchos cereales sin apenas importancia nutricional.
Podemos sustituirlo por otros cereales con un valor nutricional similar, tales como: el arroz, la quínoa, el mijo, el trigo sarraceno o incluso el maíz, los cuales permiten obtener productos similares a los elaborados con gluten.
Las dietas sin gluten son la única forma de tratamiento en pacientes celíacos, con una intolerancia diagnosticada ante esta proteína.
No existe una medicación específica a día de hoy para revertir esta intolerancia, la única pauta es eliminar completamente el gluten de nuestra alimentación y así evitar la irritación de la mucosa intestinal, la cuál puede manifestarse con complicaciones gastrointestinales, cuadros de diarrea, vómitos, abotargamiento, alteraciones del sistema nervioso y apatía entre otros síntomas.
Si esta situación se prolongará en el tiempo podría derivar en complicaciones más graves tales como linfodema o cáncer.
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Alimentos sin glutenFoto: Istock

Ante una persona celíaca, una dieta libre de gluten sería la única opción a seguir.
Los datos nos muestran que tan sólo un 1% de la población está diagnosticada como celíaca. Sin embargo, la venta de productos sin gluten es un 80% superior a esta cifra, atendiendo a una demanda de personas que sin tener esta patología deciden adoptar este tipo de alimentación.
Pero, ¿a qué se debe esta demanda? Existe un gran marketing publicitario acerca de estos productos, los cuáles tienen un precio entre dos y tres veces superior a su análogo y ningún beneficio demostrado.
Tomar una alimentación sin gluten en personas sanas no ayuda a perder peso, podríamos decir que incluso todo lo contrario, ya que en varios estudios realizados donde se comparaban alimentos como galletas, panes… y demás preparados con gluten con sus análogos sin gluten, los preparados sin gluten tenían un valor calórico mayor y más contenido en grasas que los alimentos con gluten. Tras estos resultados es evidente que, como medida para perder peso, no tiene demasiado sentido optar por una dieta sin gluten
Es cierto que hay personas con patologías intestinales tales como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn o síndrome de intestino irritable y otras personas con otras patologías como el lipedema, las cuales tienen como base una inflamación intestinal. En estos casos, una alimentación sin gluten podría ser beneficiosa hasta bajar la inflamación y restaurar la mucosa intestinal
En cualquier caso, la prescripción de una dieta sin gluten debería de ser realizada siempre por un facultativo e individualizada en cada caso, con el objetivo siempre de mejorar la sintomatología y problemas gastrointestinales de la persona, en ningún caso como ayuda para bajar de peso.
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