Revista Mía

¿Por qué el café tiene efecto laxante?

Contrariamente a lo que se cree, el efecto laxante del café no se debe a la cafeína, sino al ácido que contiene esta bebida.

Muchas personas no conciben empezar el día sin una buena taza de café, pues esta bebida actúa como estimulante y nos despierta. Seguro que en alguna que otra ocasión has notado que, después de bebértelo, no solo estás más activa, sino que de repente te han entrado ganas de ir al baño. ¿Alguna vez te has preguntado a qué se debe el efecto laxante del café? Al contrario de lo que muchos creen, no es por la cafeína.
El café tiene efectos diuréticos, aunque suelen pasar más desapercibidos que los laxantes. Cuando el café llega al estómago, el cuerpo libera ciertas hormonas que le dicen al colon que se contraiga para mover los alimentos a través de él. Esto es lo que se conoce como el "reflejo gastrocólico". Aunque muchos creen que el efecto laxante del café se debe a la cafeína, en realidad debemos 'culpar' al ácido.
El café, ya sea descafeinado o con cafeína, contiene ácido clorogénico, que eleva los niveles de ácido en el estómago. A su vez, el estómago mueve su contenido más rápido de lo habitual, aunque realmente no se sabe con exactitud qué químico es el que provoca este efecto. Agregar leche puede aumentar aún más este efecto, sobre todo en personas intolerantes a la lactosa o con síndrome del intestino irritable.
El efecto laxante del café puede variar en función de varios factores, como el sexo, la actividad física y cuánto café solemos consumir. Por ejemplo, una persona que se beba un café de manera puntual notará más estos efectos que alguien que esté acostumbrado a beber tres tazas al día.
Un grupo de científicos de la Universidad de Texas se puso manos a la obra para tratar de descubrir más sobre el efecto laxante del café. Para ello, alimentaron a unas ratas para observar sus reacciones. Un grupo de ratas bebió café y normal, mientras que el otro tomó descafeinado. Después, examinaron su flujo digestivo y los tejidos musculares del intestino.
El resultado del estudio fue que el café hace que los músculos del intestino delgado y grueso se contraigan mejor, por lo que la comida pasa más fácilmente por esos canales. Xuan-Zheng Shi, autor principal del estudio, descubrió que la cafeína no tiene nada que ver en el efecto laxante del café, sino que el propio café produce efectos laxantes en el intestino, sin importar si es café normal o descafeinado. Es por ello que este efecto laxante no lo encontraremos en otras bebidas con cafeína como los refrescos, pues no contiene esa propiedad de los granos y los aceites que hace que queramos ir al baño con esa rapidez.
Aunque el café puede ayudarnos a combatir el estreñimiento, también puede empeorarlo. Ten en cuenta que, como comentamos antes, se trata de una bebida diurética, por lo que tomarlo en grandes dosis causaría deshidratación. A su vez, esto dificulta el paso de las heces. Es decir, si sufres de estreñimiento crónico, el café podría ser perjudicial.
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