Revista Mía

Aceite de oliva: ¿el superalimento olvidado?

¿Conoces verdaderamente cuáles son los beneficios que nos puede proporcionar el aceite de oliva virgen extra?

Constantemente aparecen alimentos que se publicitan con propiedades cuasi milagrosas tanto en la prevención como en el tratamiento de distintas enfermedades en base a una evidencia científica limitada. Sin embargo, si existe un alimento que ha demostrado de forma reiterada sus beneficiosos para la salud ese es el aceite de oliva virgen extra (AOVE).
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Aceite de olivaFoto: Istock

El primer gran estudio que evidenció los potenciales efectos del AOVE fue el conocido como estudio PREvención con DIeta MEDiterránea (PREDIMED) realizado en población españolada, en el cuál se observó una reducción del 31% del riesgo de eventos cardiovascular en el grupo suplementado con AOVE. Este estudio de intervención demostró el rol causal del AOVE, siguiendo la tendencia observada previamente en estudios epidemiológicos.
Una importante investigación reciente realizada en más de 90.000 personas, cuyo estilo de vida se evaluó durante 28 años obtuvo resultados realmente interesantes. En concreto, los individuos con un consumo de AOVE superior a 7g/día respecto a aquellos con una ingesta nula o casi nula manifestaron una reducción del 19% del riesgo de mortalidad total y cardiovascular, del 17% para la mortalidad por cáncer, del 29% en el caso de la mortalidad por enfermedad neurodegenerativa y del 18% para la mortalidad debido a enfermedad respiratoria.
Además, se observa lo que se conoce como efecto dosis-respuesta, ya que por cada 5 g/día que aumenta el consumo de AOVE el riesgo de mortalidad total se reduce en un 4%, el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular y cáncer en un 3% y el riesgo de mortalidad por enfermedad neurodegenerativa en un 8%.
Estos datos son de gran interés ya que por primera vez se demuestra que los beneficios del AOVE se hacen aparentes incluso con cantidades inferiores al promedio reportado en países mediterráneos. Así, el consumo medio de AOVE en Estados Unidos es de 10g/día mientras que en países mediterráneos asciende a unos 40g/día, por lo que a la vista de los resultados no es necesario alcanzar una ingesta elevada de AOVE para que estos efectos protectores se hagan constatables.

¿Aceite de oliva solo para la enfermedad cardiovascular?

Del mismo modo, tradicionalmente los beneficios del aceite de oliva se han ligado a la enfermedad cardiovascular, pero nada más lejos de la realidad ya que cada vez más investigaciones evidencian el efecto del denominado “oro líquido” en otras enfermedades.
De todos estos efectos el más reseñable es el asociado a la enfermedad neurodegenerativa, y en este sentido cada vez más trabajos sugieren el papel protector del AOVE sobre el deterioro cognitivo y su progresión a condiciones como el Alzheimer o Parkinson, probablemente debido al contenido en compuestos fenólicos que atenúan el estrés oxidativo que comúnmente concurre en estas condiciones.
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Beneficios del aceite de oliva en la saludFoto: Istock

Una cuestión vital en nutrición consiste en valorar el efecto de reemplazar diferentes grasas dietéticas por AOVE, ya que al fin y al cabo el incremento en el consumo de un alimento generalmente se hace a consecuencia de reducir la ingesta de otro.
De tal forma, el reemplazo de 10g/día de mantequilla por AOVE se ha asociado a una reducción del 14% de la mortalidad total. En el caso de otros alimentos como la margarina, la mayonesa o la grasa láctea se han reportado una reducción del 13%, 19% y 13%, respectivamente (estudio).

¿Por qué se recomienda el aceite de oliva virgen extra en vez de aceite de oliva?

Cuando se hablan de los beneficios del aceite de oliva normalmente se hace alusión al AOVE, sin embargo, existen también otras variedades. Podemos entender sus diferencias a nivel nutricional en base al procesamiento tecnológico para su obtención:
  • Aceite de oliva virgen extra o AOVE: presenta una acidez igual o inferior a 0,8° lo que hace que sus propiedades sensoriales sean de gran calidad. Además, contiene numerosos compuestos como el hidroxitirosol, la oleuropeina, el tirosol o el oleocantal con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
  • Aceite de oliva virgen o AOV: presenta una acidez igual o inferior a 2° que repercute de forma negativa en la sensorialidad si lo comparamos al AOVE. Sin embargo, el contenido en los compuestos con efectos beneficiosos citados anteriormente es muy similar.
  • Aceite de oliva o AO: requiere para su obtención de un proceso de refinado ya que se parte del conocido como aceite lampante. Este proceso de refinado, así como el tipo de aceite del que se parte hace que el AO presente unas características inferiores al AOVE y AOV, así como un deterioro notable de la calidad nutricional, ya que el tratamiento de refinamiento destruye muchos de los compuestos antioxidantes.
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