Revista Mía

Si quieres reducir tu riesgo de cáncer, consume más vegetales

¿Sabías que nuestros hábitos desempeñan un papel determinante en la aparición del cáncer, ya que se estima que entre un 30-50% de los casos de cáncer son evitables? Descubre cómo los vegetales pueden ayudarte.

En 2020 las muertes ocasionadas por el cáncer ascendieron a 10 millones a nivel mundial, siendo así una de las principales causas de mortalidad (estudio). En España, el cáncer constituye también una de las principales causas de mortalidad con hasta 113.000 de fallecimientos en 2020, y se estima un incremento sustancial en los próximos años con cifras que rondarían los 160.000 fallecimientos en 2040 (estudio).
Foto: Istock

Más vegetales contra el cáncerFoto: Istock

En este sentido, nuestros hábitos desempeñan un papel determinante ya que se estima que entre un 30-50% de los casos de cáncer son evitables. De entre los diferentes factores de riesgo relacionados con el cáncer encontramos el sobrepeso/obesidad, la inactividad física o una dieta deficiente con un bajo consumo de alimentos de origen vegetal.
Los estudios epidemiológicos realizados hasta el momento lo han constatado de forma unánime. Uno de los casos más notorios es el estudio NutriNet-Santé en el que se encontró una reducción del 14% en el riesgo de cáncer por todas las causas en aquellos sujetos con un mayor consumo de alimentos de origen vegetal (estudio). Otro caso también relevante es el estudio realizado por Segovia-Siapco y colaboradores que recopilaron los datos de más 100.000 sujetos de dos cohortes muy conocidas, la del Estudio de Salud Adventista-2 (AHS-2) y el Estudio Prospectivo Europeo Sobre Cáncer y Nutrición (EPIC). Pues bien, en el análisis realizado se constató una reducción del 16-19% y 11-19% del riesgo de cáncer en la población vegana y vegetariana, respectivamente.
Finalmente en el metaanálisis realizado por el proyecto CHANCES (“The Consortium on Health and Ageing: Network of Cohorts in Europe and the United States”) en el que se evaluaron 362114 sujetos de 7 cohortes distintas, por cada incremento en un punto de las recomendaciones dietéticas establecidas por la Fundación Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF) se encontró una disminución del 6% del riesgo de cáncer.
La evidencia procedente de estudios de intervención es más limitada ya que el cáncer es una condición con un largo periodo de latencia lo que dificulta su estudio, así como por razones éticas ya que exponer a una población a un carcinógeno durante un largo periodo de tiempo no es factible. Por tanto, el conocimiento científico al respecto reside en marcadores intermediarios ligados con el riesgo de cáncer y en el estudio del estilo de vida de una población.
En los alimentos de origen vegetal se han identificado multitud de compuestos fotoquímicos con potenciales efectos beneficiosos sobre la salud. Algunos de estos fitoquímicos como la curcumina (flavonoide presente en la cúrcuma), el resveratrol (polifenol presente uvas rojas y arándanos) o el sulforafano (glucosinolato presente en brócoli, coliflor o coles de Bruselas) han demostrado una acción antioxidante y su posible interés frente al cáncer.
Estos compuestos son capaces de activar los sistemas celulares de defensa antioxidante, reducir el daño de ADN, modular los mecanismos de inflamación e inhibir la proliferación celular (estudio). La fibra dietética también es un compuesto relevante en este sentido ya que al regular el transito intestinal e incrementar el volumen de las heces se logra minimizar la interacción entre los mutágenos y la mucosa intestinal, además de reducir la producción de ácidos biliares (estudio).
Foto: Istock

Beneficios de los vegetales para reducir el cáncerFoto: Istock

El incremento de la ingesta de alimentos de origen vegetal tiene un efecto dual en relación al riesgo de cáncer, por un lado, los beneficios atribuidos a los compuestos beneficiosos que contienen per se, y, por otra parte, la reducción del consumo de alimentos de origen animal que pueden aumentar el riesgo de cáncer.
En este sentido, los nitratos utilizados como conservantes en la carne procesada promueven la formación de compuestos N-nitroso como el óxido de trimetilamina (TMAO) con potencial carcinogénico. Asimismo, cuando cocinamos la carne a altas temperaturas se pueden producir aminas heterocíclicas (AH) y hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), ambos compuestos ligados con el riesgo de cáncer colorrectal.
La carne roja y su efecto sobre el riesgo de cáncer ha generado gran controversia en los últimos años. En este sentido, el hierro hemo presente en la carne roja cuando se ingiere en cantidades elevadas favorece la formación de compuestos N-Nitroso que también están asociados con un mayor riesgo de cáncer (estudio).
En resumen, la alimentación desempeña un papel importante sobre el riesgo de cáncer, y entre las medidas que podemos adoptar al respecto se encuentra la de incrementar el consumo de alimentos de origen vegetal nada o mínimamente procesados.
tracking