Revista Mía
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No consigo bajar de peso, ¿por qué ocurre?

¿Sabías que el 90-95% de las personas que hacen dietas restrictivas recuperan el peso perdido, o más, en un máximo de 5 años? Si también te cuesta bajar más de peso, te descubrimos por qué puede ocurrir.

La mayoría de las personas ha hecho dieta alguna vez en la vida. Normalmente, se hace dieta para buscar una pérdida de peso. El problema viene cuando llevas varias semanas con la misma dieta y cuando te vas a subir a la báscula, ves que los kilogramos reflejados no bajan tan rápido como al principio y te estancas.
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No consigo bajar de pesoFoto: Istock

Si alguna vez te has puesto a dieta y has perdido peso, pero después te has estancado y/o lo has recuperado, este artículo es para ti.

¿Qué pasa cuando hago una dieta restrictiva?

Nuestro cuerpo está diseñado, desde un punto de vista evolutivo, para ahorrar energía. Dicho en otras palabras, el organismo está programado para acumular energía en forma de grasa por las épocas de hambruna que sufrió hace décadas.
El mayor objetivo que tiene nuestro organismo es sobrevivir. Por ello, cuando hacemos una dieta restrictiva, se pone en modo alerta y entiende esa restricción como una inanición y piensa que estamos pasando por una época de hambre.
¿El resultado? Que nuestro cuerpo entra en modo supervivencia y disminuye el metabolismo para protegerse quemando las menos calorías posibles. Además, como estamos en ese “modo ahorro”, cualquier cosa, por pequeña que sea, será exprimida al máximo para obtener energía suficiente, puesto que el cuerpo no sabe cuándo podrá recibir la energía que necesita.
Además, cuando llevamos a cabo una restricción calórica severa y dejamos de comer o comemos pequeñas cantidades de comida sin llegar a sentirnos saciados, puede afectar a nuestras señales de hambre y saciedad. Y esta alteración puede hacer que tengamos un hambre constante y acabemos ingiriendo más cantidad de comida una vez abandonado la dieta.
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Por qué no puedes bajar de pesoFoto: Istock

El principal efecto de una dieta restrictiva, más allá de la parte sensorial y gustativa, es su efecto en el peso y emocional. Cuando buscamos bajar rápido de peso, normalmente están asociadas prohibiciones y restricciones de ciertos alimentos. Este tipo de comportamientos puede desencadenar en posibles atracones que pueden generar un sentimiento de frustración, culpabilidad y malestar general.
Entrar en este círculo vicioso de dieta-restricción-hambre-atracón-culpabilidad produce unos altibajos en el peso que acabarán dificultando cada vez más la pérdida de peso y generarán un posible efecto rebote. Por no hablar de la relación disfuncional que se tiene con la comida que puede acabar desencadenando en un posible trastorno de la conducta alimentaria.
Primero cuestionarte la razón por la que quieres bajar de peso: ¿es por estética? ¿por presión social? ¿por salud? Esto definirá las ganas y los métodos que utilices para lograr dicho objetivo.
Lo importante es aprender a comer e incorporar hábitos alimenticios saludables que puedan mantenerse de por vida. Y también, evitar varios errores frecuentes que hacen que las dietas acaben fracasando:
  • Pensar que estar a “dieta” es sinónimo de sufrimiento, pasar hambre, restricción, prohibición…
  • No acudir a profesionales que te puedan asesorar y establecer un plan nutricional acorde a tus necesidades, gustos y preferencias.
  • Pensar que la dieta es algo transitorio para lograr bajar el peso deseado y después volver a los hábitos de antes.
  • Establecer metas poco realistas y creer en dietas milagro.
  • La falta de motivación también es un error frecuente, ya que normalmente bajamos de peso porque nos lo han dicho o porque pensamos que así seremos mejor aceptados por la sociedad. Pero, al tratarse de un proceso largo y complejo, la motivación intrínseca es necesaria para seguir adelante.
  • Incentivar conductas inadecuadas como pasar hambre, ya que, en realidad es el peor indicativo de estar haciendo bien un proceso de pérdida de peso.
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