Revista Mía
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Procesados saludables: cómo identificarlos en el supermercado fácilmente

¿Cómo podemos identificar productos procesados realmente saludables cuando nos encontramos en el supermercado? Con esta guía útil te ayudamos.

Muchos de nosotros nos sentimos perdidos cuando vamos a hacer la compra semanal al supermercado. No me extraña, ya que hay infinidad de productos a nuestra disposición que hace difícil distinguir cuáles son aquellos que tienen un perfil nutricional más saludable e interesante.
Foto: Istock

Procesados saludablesFoto: Istock

Antes de nada, hay que empezar definiendo cuáles son los tres grupos principales en los que se dividen los alimentos:
  1. Alimento no procesado: hace referencia a alimentos frescos que no han sufrido transformaciones como las frutas y verduras. La mayoría de ellos no precisan de etiquetas.
  2. Alimento mínimamente procesado o procesado: son aquellos alimentos que han sufrido una pequeña transformación para llegar al supermercado. Es decir, son alimentos naturales modificados sutilmente con la finalidad de extender su vida útil pero no cambia su naturaleza. Ejemplos: ensaladas en bolsa, verduras en conserva, pescados en conserva…
  3. Alimento ultraprocesado: cuando el alimento contiene una gran cantidad de ingredientes y se aleja de la materia prima, hablamos de un ultraprocesado. Ejemplos: galletas, chocolate, cereales de desayuno, salsas…
Con los alimentos no procesados o mínimamente procesados lo solemos tener más fácil o claro, pero ¿qué pasa con los ultraprocesados? ¿hay alguno saludable?
Voy a ponértelo fácil y explicarte cuáles son los aspectos claves a tener en cuenta para reconocer un producto saludable o no.

Lee bien la lista de ingredientes

Aquí está toda la información que necesitas saber. Los ingredientes están ordenados de mayor a menor cantidad, por eso, lo óptimo es que el primer ingrediente coincida con el producto que estás comprando. Es decir, si quieres comprar un tomate frito, el primer ingrediente debería ser el tomate.
Cuanto menor sea el número ingredientes del alimento, menos procesado estará. Como “norma” puedes tener que, si el producto en cuestión tiene menos de 5 ingredientes, seguramente estaríamos hablando de que es un producto procesado saludable.
Asimismo, hay que tener en cuenta que, si los primeros ingredientes del listado corresponden a uno o varios de los siguientes: azúcar, sal, aceite de girasol, aceite de palma, aceite de coco, aditivos… pueden alterar la calidad nutricional del producto y podríamos estar hablando de un procesado no saludable.
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Consejos para identificar los procesados más saludables en el supermercadoFoto: Istock

La industria juega con estas denominaciones haciéndonos creer que estamos ante productos de mayor calidad y más saludables.
Es cierto que algunos de ellos pueden tener un perfil nutricional más interesante, como puede ser el caso del arroz integral. Pero hay otros tantos ultraprocesados disfrazados de estas etiquetas y que están lejos de ser alimentos recomendables como, por ejemplo: magdalenas caseras, galletas bio…
Hay que tener en cuenta la presencia y cantidad de los azúcares añadidos, aunque muchas veces no es fácil detectar la presencia de azúcar en las etiquetas porque los fabricantes utilizan sus sinónimos, que no son pocos.
Ejemplos: dextrosa, fructosa, melaza, maltodextrina, maltosa, panela
Es recomendable que, la cantidad de sal por cada 100 gramos de producto, no sea superior a 1,25 gramos. Podemos encontrar sal añadida en muchos alimentos que consumimos: embutidos, quesos, salsas, conservas de verduras, conservas de pescado, alimentos precocinados…
Por lo general, para llevar una alimentación saludable y equilibrada, es preferible que nuestras elecciones alimentarias se basen en alimentos frescos y naturales como la fruta, verdura, legumbres, frutos secos, cereales integrales… y evitar, en la medida de lo posible, productos industrializados como los alimentos precocinados, los derivados cárnicos, la bollería…
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