Revista Mía

Claves para tener un intestino saludable

Cuidar de nuestra salud digestiva no solo es importante para evitar molestias gastrointestinales, sino también para cuidar nuestra salud física y mental. Pero, ¿cómo conseguirlo fácilmente?

Claves para cuidar la salud intestinal

Cuidar nuestra salud tanto digestiva como intestinal es fundamental, debido a que en la microbiota intestinal, residen entre 100 y 200 millones de neuronas y billones de bacterias que están conectadas y trabajan de manera conjunta con el cerebro en el control de las emociones, estrés, ansiedad…
Salud intestinal

¿Cuáles son las claves para cuidar nuestra salud intestinal?Istock

¿Por qué es tan importante tener una buena salud de la microbiota?

Una microbiota saludable cumple numerosas funciones en el organismo: nos defiende contra microorganismos nocivos, degrada toxinas, permite la digestión de ciertos alimentos que el organismo no puede digerir y produce moléculas beneficiosas, facilita la absorción de vitaminas y minerales, influye en el estado de ánimo y el comportamiento…

¿Qué ocurre si la microbiota se altera?

Muchos problemas de salud se originan en los intestinos, y esto se suele deber a que existe una alteración en la microbiota.
La microbiota, que es única en cada persona, puede verse alterada por muchos factores, entre los que destacan: cambios en el patrón dietético, toma de antibióticos, situaciones de estrés, infecciones, higiene…
Hay varios signos que nos pueden indicar que tenemos una alteración en la microbiota:
  • Trastornos digestivos debido a la multiplicación de microorganismos malos: diarrea, estreñimiento, gases, inflamación, malas digestiones…
  • Sistema inmune debilitado que nos hace enfermar con frecuencia y nos vuelve vulnerables a virus y bacterias
  • Trastornos de la piel y articulaciones debido a que el intestino es más permeable y no puede protegernos frente a microrganismos malos  
Cuando existe un equilibrio entre los microorganismos que residen en la microbiota, gozamos de una buena salud. Sin embargo, cuando este desequilibrio se rompe y hay una alteración, hay una pérdida de diversidad de microrganismos que se suele relacionar con diferentes problemas digestivos: diarrea, gases, inflamación…

¿Cómo podemos mantener una microbiota saludable?

Numerosos estudios han demostrado que una buena alimentación rica en fibras prebióticas y probióticos, que incluya cierta cantidad de grasas saludables y proteínas de buena calidad, hace que tengamos una microbiota intestinal equilibrada, y por ende, saludable.
La acción conjunta de probióticos y prebióticos nos garantiza el buen funcionamiento de nuestra salud intestinal. Pero, ¿qué son exactamente?
  • Probióticos: son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, aportan beneficiosos para la salud porque aumentan las defensas del sistema inmunitaria previniendo enfermedades infecciosas e inflamatorias. Alimentos que contienen probióticos son: chucrut, yogur natural, kimchi, kéfir
  • Prebióticos: son fibras vegetales que estimulan el crecimiento de bacterias sanas en el intestino, es decir, sirven de alimento para los microorganismos beneficiosos. Podemos encontrarlos en: cebolla, plátanos, ajos, puerros, cereales integrales… 
Estas son las 5 claves que te recomendamos para cuidar el intestino y mejorar tu salud:

1. Presta atención a lo que comes

Es importante atender a los alimentos que incluimos en nuestra dieta.
Para cuidar el intestino, es preferible seguir la dieta mediterránea, que se basa en una dieta rica en fibra procedente de legumbres, frutos secos, verduras, frutas y cereales de grano entero y un consumo moderado de carnes blancas y pescado, y bajo de carnes rojas, grasas malas, azúcares, sal e hidratos de carbono refinados.
Yogur y salud intestinal

Comer yogur o avena puede ser una buena forma de empezar.Istock

2. Practica ejercicio de forma regular

El ejercicio físico practicado de forma regular tiene un impacto en el aumento de la diversidad de microrganismos. Esto es beneficioso porque, cuanta más diversidad haya, más competente será nuestra microbiota para adaptarse a las circunstancias adversas.

3. Disminuye el estrés

El estrés aumenta la permeabilidad intestinal, lo que se traduce en mayor probabilidad de que deje pasar moléculas que nos pueden ocasionar diversas patologías.
Ante una situación estresante, se produce un cambio en la microbiota y se ralentiza el movimiento del intestino. Por tanto, en situaciones de estrés, es normal que las cosas que antes nos sentaban bien, nos sienten regular o nos den problemas de digestiones.

4. Cuida tu sueño

Otro punto muy importante es la higiene de sueño. Cuando tenemos una racha en la que descansamos mal, repercute de manera negativa en la microbiota.
Se ha visto que los desajustes en los ritmos circadianos se asocian con problemas intestinales, malas digestiones, inflamación...

5. Si tomas antibióticos… ten en cuenta esto

Los antibióticos modifican la composición de nuestra microbiota, ya que suelen dar lugar a una disminución de algunas bacterias buenas y aumentan la aparición de otras no tan buenas.
Esta alteración dependerá del tipo de antibiótico, la dosis y el tiempo. Es importante consumir antibióticos bajo prescripción médica y en el caso de tener que tomarlos, cuidar nuestra microbiota después con la acción conjunta de prebióticos y probióticos.
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