Revista Mía

Cómo crear una despensa que te saque de cualquier apuro

Compartimos una idea para que la ordenes y lleves mejor el control de la misma, y muchas ideas para que puedas mantener la tuya completa a tu gusto. 

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Despensa

Con las despensas el problema es que es difícil encontrar el equilibrio adecuado. O nos pasamos tres pueblos y acabamos metiendo tantas cosas que no sabemos lo que tenemos y al hacer limpia, de año en año, vemos que tenemos muchísimos productos caducados, o bien la llenamos con cosas innecesarias o que no hace falta almacenar. Otras personas, en cambio, las infravaloran: no tienen nada y en situaciones de emergencia toca bajar al supermercado porque no disponen de comida almacenada en casa.
Para intentar ayudarte a confeccionar una despensa útil, en su justa medida, que sea realista con el espacio que solemos tener en casa, que suele ser reducido —no todo el mundo vive en un chalet con cocina con isla—, nos parece muy interesante compartir lo que explica Gemma del Olmo, divulgadora culinaria en las redes sociales. @gemma.recetas hace un ejercicio en el que enumera aquellos productos que, en su opinión, debemos tener a mano en la despensa de casa.
“Ya sea porque no tenemos nada en la nevera, no tenemos nada de tiempo, o se ha ido la luz y no puedes cocinar: Tener una buena despensa en casa, variada y saludable es imprescindible para tener comida lista cuando nos haga falta”, dice del Olmo, que organiza la despensa perfecta por tipos de ingredientes. Estas son sus recomendaciones:
  • Conservas de vegetales: judías verdes, alcachofas, trigueros, pimientos asados, brócoli, tomate, cardos y cremas de verduras —las hay industriales sin aditivos ni conservantes—. También champiñones o variados de setas, unas algas deshidratadas u otros vegetales que uséis en casa de vez en cuando.
  • Conservas de proteínas: de pescado —atún, salmón, caballa, sardinas…—; moluscos —mejillones, berberechos, navajas, calamares…—; pollo y pavo en conserva; y legumbres —garbanzos, lentejas, judías, etc.—.
  • Carbohidratos: es recomendable tener patatas en conserva, maíz en lata, algún paquete extra de pasta y arroz, unas tortitas de trigo para unas fajitas; y cuscús, quinoa y otros cereales saludables. Estos últimos se pueden tener, de emergencia, en vasitos de microondas. Por si acaso.
  • Complementos: sal, harina, especias, tomate frito, salsas que uses en casa, caldos en brick…
  • Otros: es conveniente tener leche o bebida vegetal, algún pan integral de calidad en biscotes o tostas, frutos secos, cremas de frutos secos o una confitura —siendo consciente de que no es saludable—, y cereales de desayuno si los tomáis —mejor que no lleven aditivos ni endulzantes—, entre otros productos.
Como bien advierte Gemma del Olmo, “no hace falta tenerlo todo: son un montón de ideas para que puedas tener algo que te saque de un apuro en 3 o 4 ocasiones”. Lo recomendable es tener claro cómo se puede clasificar una despensa para llevar un control y orden sobre ella, y luego hacer vuestra propia lista con aquellos productos de los citados que os gusten más y utilicéis más a menudo. “Haz tu propia lista de todo lo que es imprescindible de cada grupo de alimentos, tenlo y reemplaza aquello que vayas consumiendo, para tener siempre opciones”, concluye Gemma Del Olmo, cuyo post es muy interesante para mejorar nuestra despensa de casa. 
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