Revista Mía

Alimentación infantil

Sobra azúcar en las dietas infantiles

En España los niños consumen una elevada cantidad de azúcares añadidos y eso puede tener consecuencias negativas sobre su salud. Uno de los problemas es que muchas de las personas que velan por su alimentación ni siquiera son conscientes de ello. ¿De dónde sale tanto azúcar y qué podemos hacer para solucionarlo?

Sobra azúcar en las dietas infantiles (Miguel Angel Lurueña)
El día a día de un niño cualquiera puede ser como el del ejemplo que proponemos a continuación. Si nos fijamos en las estadísticas de hábitos dietéticos, veremos que la mayoría de los niños desayuna y que ese desayuno está compuesto generalmente por leche con cacao azucarado y galletas. También se suele hacer un almuerzo a media mañana, sobre todo cuando van al colegio. Imaginemos, por ejemplo, que ese almuerzo está compuesto por zumo y galletas, como ocurre en muchos casos. Pongamos un yogur azucarado de postre tras la comida, un postre de queso y fresa azucarado para la merienda y otro yogur azucarado tras la cena.
No parece nada descabellado. Podría ser la rutina habitual de cualquier niño que sigue una dieta “normal”. De hecho, para muchas familias (padres, madres, abuelas, abuelos) e incluso para muchos educadores, esta dieta sería “saludable” porque no incluye productos como bollería (por ejemplo, pastelitos o bollos de crema o de chocolate), refrescos, snacks, etc. y sí incluye productos que se perciben como saludables: yogures, galletas, zumos, etc.
Sobra azúcar en las dietas infantiles

Los niños consumen muchísima azúcar cada día.Istock

¿Cuánta azúcar consume un niño?

Si hacemos un recuento de los azúcares añadidos que contienen los productos que hemos puesto como ejemplo en esa dieta, veremos que suman 56 gramos. Se dice pronto. Para que nos hagamos una idea, cincuenta y seis gramos de azúcar es el equivalente a doce cucharaditas y media. Así cada día, todos los días del año. O incluso más, si sumamos otros productos insanos como los que acabamos de citar (chocolates, bollería, refrescos, etc.).
Teniendo esto en cuenta, no sorprenden los datos que ofrecen las estadísticas y que indican que en España cada niño consume una media de 50 gramos de azúcares añadidos al día. Eso significa que en un mes consumen un kilo y medio, y al cabo de un año, ingieren 18,3 kg. Es decir, muchos niños consumen cada año su propio peso en azúcar.

¿Qué problema hay?

El consumo habitual o excesivo de azúcar se relaciona con diferentes enfermedades, como caries, diabetes tipo 2, diabetes y otras enfermedades metabólicas. De hecho, hay enfermedades más propias de adultos, como la diabetes tipo 2, que ya se están presentando en niños preadolescentes. Por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS), hace recomendaciones para limitar el consumo de azúcar. Concretamente estas indican que los adultos no deberían consumir más de 50 gramos de azúcar al día, lo que significa que los niños no deberían consumir más de 37 gramos al día. Esto quiere decir que los niños consumen cada día 13 gramos más de la cantidad que se recomienda no superar.

El consumo habitual o excesivo de azúcar se relaciona con diferentes enfermedades, como caries, diabetes tipo 2, diabetes y otras enfermedades metabólicas.

En cualquier caso, esa recomendación de la OMS parece demasiado conservadora y ha recibido críticas por parecer arbitraria y no estar debidamente fundamentada. Precisamente hace un par de años la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) realizó un estudio para tratar de concretar una cantidad máxima de azúcar recomendada que estuviera adecuadamente justificada, pero no consiguió establecer una dosis segura. Su conclusión fue: cuanto menos azúcar mejor.
Esto no significa que vayamos a enfermar por comer algún día un dulce, porque el azúcar no es un veneno ni un compuesto tóxico. Lo que significa es que debemos evitar o reducir su consumo en la medida de lo posible, reservando esos alimentos azucarados para días puntuales (por ejemplo, un cumpleaños o un día particular) porque un consumo habitual o abusivo sí puede tener efectos negativos sobre la salud.
Alimentación azúcar niño

Las galletas o los yogures son buenos ejemplos de alimentos con mucho azúcar que consumen diariamente los niños.Istock

¿Qué podemos hacer?

Uno de los problemas más importantes que existe en la dieta de la población infantil es que suele incluir alimentos insanos que percibimos como si fueran saludables (cereales de desayuno, galletas, yogures azucarados, etc.), algo que ocurre sobre todo por desconocimiento y por influencia de la publicidad.
Esto puede suponer un problema, no solo por su efecto directo sobre el metabolismo, sino porque además determina los hábitos que esos niños mantendrán a lo largo de toda su vida. Es decir, se trata también de una cuestión de educación nutricional.
Así pues, conviene priorizar los alimentos saludables (frutas, verduras, legumbres, hortalizas, huevos, pescado, etc.) y no ofrecerles ni tener a su alcance alimentos insanos, como los que citamos anteriormente.

Uno de los problemas más importantes que existe en la dieta de la población infantil es que suele incluir alimentos insanos que percibimos como si fueran saludables

Si los niños ya están habituados a una dieta donde los alimentos azucarados están muy presentes, no es buena idea realizar cambios drásticos porque pueden causarles rechazo. Por ejemplo, si llevan cuatro años desayunando galletas y de repente las cambiamos por una tortilla francesa, es muy probable que no la quieran. Por eso es conveniente que los cambios se hagan de forma paulatina; por ejemplo, si comían cinco galletas, reducir la cantidad a cuatro, luego a tres y así sucesivamente, a medida que las vamos sustituyendo por otros alimentos saludables, entre los cuales también se incluyen alimentos con sabores dulces (por ejemplo, frutas desecadas o fruta).
También conviene que, como adultos, prediquemos con el ejemplo. Es una cuestión de salud.
tracking