Revista Mía
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Soja texturizada, ¡conoce la carne picada vegetal!

Te contamos qué es y cómo sacarle partido en la cocina a este ingrediente de origen vegetal tan frecuente en la dieta vegana y vegetariana.

Autor: Manuela Miranda
Cada vez son más las opciones veganas y vegetarianas que se comercializan en supermercados y grandes superficies comerciales. Muchas de estas opciones están pensadas para suplir las carencias de proteína de las que, a priori, adolecen las dietas exentas de carne y pescados. La soja es, en sus muchas variantes, una de las fuentes principales de este aminoácido y una de sus versiones más conocida (en parte por la popularidad de la cocina asiática) el tofu. Pero no es la única forma de comer soja en formato sólido, existe otra que quizá sea menos conocida para el gran público, pero (sin duda) goza de gran popularidad entre el público vegano y vegetariano. Hablamos de la soja texturizada.
El proceso de obtención de la soja texturizada comienza con la extracción del aceite de las habas de soja que, refinado, se convierte en aceite de soja. El residuo sólido que queda después de desgrasar las habas de soja se deshidratan para hacer la harina de soja. Esta se somete a un proceso de extrusión a alta temperatura y presión que da como resultado un producto que a simple vista puede ser parecido a las migas, cortezas o trozos de pan seco.
El producto resultante, la soja texturizada es un alimento de bajo contenido en grasas saturadas y sal, libre de azúcares, gran fuente de fibra y muy rico en proteínas y carbohidratos de calidad. Los valores nutricionales por 100 gramos de soja texturizada son 364 kcal, 4 g de grasas, de las cuales 0,6 g son saturadas, 30 g de carbohidratos, 4 g de fibra, 50 g de proteína y 0,04 g de sal.
La soja texturizada se vende, generalmente, envasada y deshidratada, sin sabores ni especias. Existen varios tipos de soja texturizada deshidratada: soja texturizada gruesa, fina, en tiras, en cortezas y trozos de distintos tamaños, oscura y en filetes.
Para su consumo, primero hay que hidratarla, ya que la hidratación mejora su digestibilidad y textura. Puede hidratarse simplemente con agua o un caldo de verduras poniendo 2,5 veces el peso de la proteína de soja.
Te contamos mucho más sobre las propiedades de la soja texturizada y de qué forma prepararla en la siguiente galería.
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