Revista Mía
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Estos son los superpoderes de la alcachofa (y cómo sacarle el máximo partido)

Si te apasiona la alcachofa pero no sabes cómo cocinarla, te damos trucos, ideas y te contamos todos sus beneficios.

Autor: Manuela Miranda y Cristina Cañedo
La endibia, la lechuga, el cardo y la alcachofa forman parte de la misma familia, son las asteráceas, que se caracterizan porque sus flores están formadas por cientos y miles de flores diminutas. De hecho, las alcachofas son la cabeza floral de una variedad de cardo muy apreciada porque tienen un sabor intenso y a la vez muy delicado.
Aunque es una hortaliza muy presente en nuestra gastronomía, la alcachofa es originaria del norte de África, aunque España e Italia son los principales productores mundiales.
Aunque estén en conserva, se pueden preparar con ellas todo tipo de platos sin perder sabor ni nutrientes. Las alcachofas son ricas en fibra, vitamina C, ácido fólico, potasio, calcio, magnesio, manganeso y fósforo y destacan por ser una buena fuente de vitaminas B1, B3 y E esenciales para buen funcionamiento del sistema nervioso.
Quizá sus propiedades medicinales sean las más conocidas, en especial las relacionadas con su efecto diurético ya que combate la retención de líquidos. También su alto contenido en fibra favorece la digestión y ayuda al tránsito intestinal. Seguro que más de una vez has leído aquello de la “dieta de la alcachofa”, ¿verdad?
Pero, volviendo a sus propiedades ¿has notado alguna vez que después de comer alcachofas todo te sabe dulce? Sucede a causa de su contenido en cinarina, un compuesto que inhibe temporalmente nuestra percepción de los sabores dulces, así que cuando comemos algo distinto o bebemos agua retiramos la cinarina de nuestras papilas gustativas y todo nos parece mucho más dulce de lo que es en realidad.
Si prefieres comprarlas en el mercado antes que consumirlas en lata, un buen truco para no equivocarte eligiendo, es comprobar que tengan las hojas prietas y de color verde claro. Otro truco para ver si son o no frescas es apretar la alcachofa cerca del oído, si escuchas que cruje es perfecta. Una vez compradas, lo ideal para conservarlas es ponerlas en lugar fresco, por ejemplo, dentro de una bolsa de plástico en el frigorífico.
Si quieres saber más trucos y cómo cocinarlas de forma fácil y original, te damos muchas ideas en la siguiente galería.
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