Revista Mía

Asa verduras y podrás preparar con ellas el menú de toda la semana

Ideas que demuestran que pueden ser base o ingrediente principal de muchos platos deliciosos y nutritivos.

Si eres de los que practica el batch cooking en casa sabrás que su secreto es que gracias a cocinar un día puedes permitirte comer varios. Para ello, la clave está en pensar muy bien los ingredientes y en todo el jugo que pueden darte. Lo más práctico es pensar en aquellos que te permitan ser combinados de diferentes maneras para obtener platos completamente distintos.
En este sentido, las verduras son las que primero debes incluir en tu carrito de la compra, ya no solo porque conviene que sean la base principal de nuestra dieta si queremos que esta sea saludable y sostenible, sino porque son las que más van a facilitarnos la tarea de alimentarnos bien sin necesidad de invertir demasiado tiempo en la cocina. Especialmente si optas por meterlas al horno. Solo necesitas asar diferentes verduras y verás que con ellas eres capaz de preparar infinidad de platos con los que comer bien toda la semana.
Son todo ventajas: son sanas, son versátiles y casi podemos afirmar que se preparan solas. Decimos casi porque en realidad sí que debes tener en cuenta una serie de aspectos para que el resultado sea lo mejor posible.
  1. Lo primero es hacer una correcta selección de las verduras. Puedes utilizar las que quieras pero lo mejor es que optes por las que sean de temporada, las que más te gusten y las que tengas por casa a las que necesitas dar salida antes de que se pongan en mal estado.
  2. Una vez las tengas elegidas, es muy importante que se corten de forma regular para que se hagan de manera homogénea. Da lo mismo si son más o menos grandes, lo que hay que tener en cuenta es que no sean desiguales para que no haya partes más cocinadas que otras. 
  3. Colócalas sobre la bandeja para que quepan todas bien sin que estén demasiado juntas para evitar que se apelmacen. Si no caben, es preferible que hagas varias tandas. Piensa que el horno ya estará caliente por lo que ya tendrás parte del ahorro de energía garantizado.  
  4. Precalentar bien el horno es fundamental. Si quieres que queden jugosas necesitas que la temperatura sea lo suficientemente alta. Alrededor de 200ºC suele ser lo recomendable. 
  5. Si quieres condimentarlas, bastará con sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pero puedes añadir también alguna especia como tomillo, albahaca, orégano, por ejemplo, en función de tus gustos. 
tracking