Revista Mía

Dime cómo duermes... y te diré de qué padeces

¿Te pones en la cama muy incorporada? Quizá tengas problemas gástricos. ¿Te enroscas en ti misma? Entonces lo más probable es que sufras de estrés. La postura que adoptas al dormir revela más de tu salud de lo que imaginas.

¿Te pones en la cama muy incorporada? Quizá tengas problemas gástricos. ¿Te enroscas en ti misma? Entonces lo más probable es que sufras de estrés. La postura que adoptas al dormir revela más de tu salud de lo que imaginas.
Siempre se habla de la mayor o mayor calidad de nuestro sueño,"> pero muy poco de la postura que adoptamos al dormir. "La posición fetal es nuestra posición natural y la que más relaja nuestros músculos", explica José Santos, del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
Pero esa no es, ni mucho menos, la que más adoptamos al dormir. ¿Te incorporas demasiado? "Pues debes saber que esa postura permite tener menos reflujo gástrico y ayuda a algunas personas a roncar menos, continúa Santos. Si duermes así, es probable que tengas apnea, que no estés haciendo bien las digestiones o incluso que tu habitación no esté lo suficientemente aireada.

Estrés y contracturas

Cuando no puedes dormir si no es con una almohada hiperdura en la cabeza, eso significa que tu cuello o tu hombro tienen problemas, aunque también puede ser que puntualmente te hayas hecho una contractura.
Si necesitas dormir encogida, casi siempre es por estrés o porque estás preocupada o decaída. Quizá también tengas problemas de bruxismo (rechinar de dientes) y debas ponerte una férula.
Por último, si duermes habitualmente con las muñecas flexionadas, es porque te duelen esas articulaciones. Según especialistas del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de Estados Unidos, la mayoría de las personas que empiezan a sufrir el síndrome del túnel carpiano duerme de esta manera.
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