Revista Mía

10 falsos mitos para (no) adelgazar

Tanta información para adelgazar, y sin embargo, ¡tantos errores y mentiras! Destierra los falsos mitos y despídete de las dietas yo-yo...

Nos encantan las dietas milagro, la solución fácil y rápida a unos kilos que se llevan a acumulando años, verano tras verano, polvorón tras polvorón, con la cerveza de cada 'juernes' y la de cualquier excusa. Pero no, eso no funciona. Es lo primero que dicen todos los médicos y nutricionistas.
Ata Pouramini, autor del libro Tú eres tu medicina, nos recuerda lo que ya sabemos todos, vaya: que el cuerpo hay que cuidarlo todos los días, en su conjunto; no con regímenes drásticos que solo nos mantendrán en el mismo peso o incluso nos regalarán una talla más. Éstos son, según el experto, 10 falsos mitos que debemos evitar creer si queremos mantener la línea:

1. Necesitamos la carne roja para suministrar proteínas a nuestro organismo.

"Algunos alimentos que nos aportan escasas calorías son ricos en proteínas", explica. Como las espinacas, las setas o los espárragos. "Si tu alimentación es completa, abarcarás los aminoácidos esenciales para una buena nutrición".
"No es cierto. Los brotes de la soja o la alubia entera son sanos, no el resto. Al contrario, si abusamos de ellos pueden favorecer la aparición de problemas como hipertiroidismo y desarreglos menstruales, ambos causantes del aumento de peso.".
"Si lo hacen. Son hidratos de carbono, por lo que engordan", dice Pouramini. Sin embargo, los alimentos integrales son carbohidratos complejos, "que son mejores que los simples, los presentes en la bollería industrial, por ejemplo. No provocan tantos picos de insulina  y tanta necesidad de comer para regular los niveles de azúcar en sangre" continúa.
"Falso en el caso de las frutas y verduras, verdadero en el de la carne. En este último supuesto, si el ganado está alimentado en pastos limpios y se alimenta de forma natural, su grasa será buena". Explica que de otro modo no se asegura que la grasas de la carne (ni siquiera de pollos y pavos) sea saludable, pues se produce de forma masiva para que nos llegue a todos.
"No es cierto. Lo que hacen los productos light es sustituir la grasa por azúcares. A veces se engorda con su consumo, puesto que se ingieren más al pensar que son inocuos", sostiene.
"Falso. Dependerá de cada fruta, pero, en general, esta comida presenta altos niveles de azúcar natural", y simples, por lo que además recomienda no tomarla por la noche.
"El consumo de legumbres crudas puede producir intolerancias gástricas que van desde cólicos y diarreas hasta el aumento de la ventosidad. Si se consumen con regularidad pueden producir hinchazón de vientre".
"Muy al contrario, según estudios realizados en la Universidad de Tufts, en Boston, las personas que toman pan blanco a diario tienen tres veces más cantidad de grasa abdominal".
"En el caso del aceite es igual. No tiene ni más ni menos calorías. El pescado y la carne no modifican sus propiedades. El que nos engorde dependerá de los aliños, si se trata de salsas -explica-. En cuanto a las verduras, si exceptuamos las verdes, mejor cocerlas para facilitar su digestibilidad".
"No, para nada" defiende el autor. "Es cierto que aporta calorías, pero no tanto como se creía. Los triglicéridos de cadena media presentes en su composición activan el metabolismo produciendo un considerable gasto energético. Se ha demostrado su efectividad en la lucha contra la obesidad y la grasa abdominal.
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