Revista Mía

Consejos para calmar el dolor de la gastritis

La inflamación de la mucosa que envuelve el estómago se conoce como gastritis.

La inflamación de la mucosa que envuelve el estómago se conoce como gastritis.
Aunque es muy resistente al ácido que digiere los alimentos, también puede irritarse por diferentes motivos, como bacterias, estrés, hongos, virus, úlceras, quistes, tumores, algunos fármacos… La bacteria Helicobacter pylori es la responsable de prácticamente todas las gastritis crónicas.
Los síntomas varían dependiendo del origen de la inflamación, pero generalmente los afectados sufren indigestión y molestias en la parte alta del abdomen, como ardor y náuseas. Aparece también con frecuencia distensión de abdomen, pesadez después de las comidas... En los casos más complicados, cuando hay úlceras, o quistes, pueden llegar a producirse vómitos y hemorragias. Muchos de los dolores de estómago se deben a este trastorno.
La endoscopia es el método más fiable para detectar estas anomalías y establecer cuanto antes un tratamiento, aunque el médico sospecha de una gastritis cuando el paciente presenta dolor en la parte alta del abdomen, junto con náuseas y ardor.

Disminuir la secreción de los jugos

Los inhibidores de la bomba de protones son medicamentos que funcionan al reducir la cantidad de ácido gástrico producido por glándulas en el revestimiento del estómago, se administran en forma de pastillas una vez al día, en ayunas. Los antiácidos son otros fármacos que alivian los síntomas, pero no curan la enfermedad. La bacteria Helicobacter pylori se trata con antibióticos junto con los inhibidores de la bomba de protones.
Solo se recurre a la cirugía en casos extremos, cuando el paciente no responde a los fármacos o hay una perforación u obstrucción. Se recomienda no consumir picantes, colorantes, productos con cafeína, tabaco ni alcohol y reducir también el consumo de sal, pues ésta podría irritar el revestimiento del estómago.
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