Revista Mía

Guarda la línea en el vending

Sabemos que no puedes comer en casa todos los días, así que te damos ideas para componer un menú equilibrado y saciente en el trabajo. Y cuídate como prefieras en todas partes.

Sabemos que no puedes comer en casa todos los días, así que te damos ideas para componer un menú equilibrado y saciente en el trabajo. Y cuídate como prefieras en todas partes.

Menú 1.  Quiero adelgazar

1 plato de ensalada + vinagreta (aparte). Pescado o carne blanca + ración de verduras. 1 pan pequeño + 1 porción de queso (30 g). 1 macedonia de frutas frescas o 1 compota sin azúcar. 1 café o 1 té sin azúcar (leche desnatada).
¿Por qué? Una comida rica en proteínas ayuda a calmar el hambre de forma sostenible y mantiene la masa muscular. Permitimos el pan y el queso por la glotonería, pero limita la vinagreta y ¡nada de salsas!
1 plato de ensalada de patatas o pasta o tabulé. Carne blanca o pescado + 1 parte de fécula + 1 ración de verduras. 1 yogur natural + 1 fruta de temporada. 1 café o té sin azúcar (leche desnatada) + 1 o 2 cuadraditos de chocolate negro.
¿Por qué? 1/3 de proteínas, 1/3 de hidratos de carbono, 1/3 de grasas: la proporción ideal para comer de todo sin exagerar. No hay pan porque entra la fécula en el plato. Sí al chocolate sólo si no se espera una abundante cena.
1 o 2 huevos con mayonesa, surimi y jamón cocido. Carne blanca o pescado + verduras (ración a voluntad). Isla flotante (postre de merengue sobre crema inglesa) o flan o queso blanco con mermelada. 1 café o té sin azúcar.
¿Por qué? Apuesta por las proteínas y fibras para aguantar hasta la cena. Las verduras son ilimitadas: súmalas hasta saciarte (sin condimentar). Por último, tenemos el placer del postre, pero ningún plato con salsas.
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