Revista Mía

Cómo hacer más llevadera tu jornada laboral

Cualquier lunes en la oficina puede convertirse en un mal día. Sigue nuestros consejos para sobrevivir a una dura jornada laboral.

Cualquier lunes en la oficina puede convertirse en un mal día. Sigue nuestros consejos para sobrevivir a una dura jornada laboral.

1 – Duerme lo necesario

La Organización Mundial de la Salud aconseja dormir 7 u 8 horas por día. Sin embargo, cuatro de cada diez personas no lo hacen, lo que deriva en una disminución de la concentración, irritabilidad y hasta un mayor riesgo de sufrir accidentes.
Una iluminación insuficiente puede causar fatiga visual, dolores de cabeza, y somnolencia. La luz natural es la más saludable; evita las fluorescentes y escoge luces cálidas.
Hay que tener la pantalla del ordenador colocada a la medida exacta; justo frente a la cara, y relajar la vista, al menos, cada hora. ¿Cómo? Fijándose en un objeto lejano durante un minuto para relajar el músculo de enfoque. También puedes aplicarte lágrimas artificiales para evitar la sequedad ocular y las irritaciones.
Es importante tener muebles que promuevan una postura saludable. La mesa debe ser espaciosa, la silla debe disponer de reposabrazos y un respaldo flexible y debajo de la mesa tiene que haber un reposapiés. Si trabajas de pie, siéntate cada cierto tiempo y lleva zapatos con empeine reforzado y tacón bajo.
La postura es tan importante como la flexibilidad. Cambiar de postura frecuentemente o realizar ejercicios con hombros y cuello promueve la salud cervical. Levantarse y caminar cada cierto tiempo ayuda también a desentumecer los músculos y evitar dolores de espalda.
Si lo haces, reactivarás la mente y el cuerpo para el resto de la jornada. Intenta desconectar no sólo del trabajo, sino también de las relaciones laborales y las preocupaciones personales.
Los lugares de trabajo suelen ser espacios cerrados con altas calefacciones en invierno y aires acondicionados en verano, que secan nuestra piel.
Llevarte la comida de casa, puede ayudarte a preparar comidas ligeras que no obstaculicen tu trabajo. Evita las comidas rápidas, que retrasan la digestión e impiden trabajar al 100% después del almuerzo. La fruta puede ser un tentempié saludable y te aportará un extra de energía.
Las plantas reducen el estrés y aumentan el optimismo. Elige las que duran todo el año. Las plantas aromáticas como la menta, el tomillo o el romero pueden ser alternativas para añadir bienestar a través de su aroma.
Si tienes que hablar mucho por teléfono, emplea siempre auriculares. La postura de poner el teléfono entre nuestro hombro y oreja es malísima y provoca contracturas y lesiones.
Termina el día con la mente libre para disfrutar del tiempo de ocio. Evita las pilas de papeles o demasiados objetos. Si al día siguiente nuestro espacio de trabajo es un auténtico caos, ya empezaremos con mal pie.
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