10 curiosidades sobre la siesta

La siesta, tan arraigada en nuestro país, es una costumbre muy sana. Su objetivo es reunir energías para el resto de la jornada. Te contamos 10 curiosidades básicas.

La siesta, tan arraigada en nuestro país, es una costumbre muy sana. Su objetivo es permitirnos reunir energías para el resto de la jornada. ¿Cuánto debe durar? Los expertos lo tienen claro: nunca más de 30 minutos.

 

1. La palabra siesta es una abreviatura de la expresión latina horam sextam, la hora sexta, justo tras el medio día, el momento más caluroso.

 

2. La siesta que se duerme antes de la comida central se conoce como siesta del carnero. Los expertos dicen que esta siesta es la más sana.

 

3. La siesta del fauno es un poema escrito en 1876 por el francés Stéphane Mallarmé. Describe las experiencias sensuales de un fauno que acaba de despertarse de la siesta y habla de sus encuentros con las ninfas. Fue musicado posteriormente por el también francés Claude Debussy y coreografiado después para el ballet ruso.

 

4. Dormir la siesta es una costumbre más propia del verano, genuina de los países mediterráneos.

 

5. La siesta es una de las tradiciones españolas más fuertes, y una de las que más fácilmente adoptan los extranjeros. Sirvió durante décadas para caracterizar en el extranjero los hábitos de los españoles. Otras lenguas, como el inglés, denominan al sueño de después de comer con la palabra española.

6. El sueño a medio día no entra por consumir una comida copiosa, sino porque el cuerpo reclama su descanso. Este fenómeno se conoce como depresión postprandial. Aparece en torno a las ocho horas de actividad, y nos anima a descansar para afrontar con fuerzas el resto del día.

 

7. Está demostrado científicamente que la siesta mejora la salud en general y la circulación sanguínea; previene el agobio, la presión o el estrés. Tiene efectos reparadores y mejora la memoria, pero es saludable con un límite. Más de media hora suele provocar dolor de cabeza.

 

8. También resulta recomendable dejar pasar al menos una hora tras el almuerzo y de este modo evitar una siesta pesada plagada de pesadillas a causa de la digestión.

 

9. Un estudio elaborado entre 3.000 niños, indica que los escolares entre tres y cinco años que duermen un rato después de comer, aumentan su capacidad de atención y su rendimiento en las aulas.

 

10. El escritor español Camilo José Cela, con su sarcasmo habitual, ensalzó la práctica de la siesta, de la que decía que había que hacerla “con pijama, Padrenuestro y orinal”.

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