5 consejos para alargar la vida de tu móvil

Solo un 5% de los móviles llega al fin de su ciclo de vida, el resto se nos estropean, los perdemos o nos los roban, obligándonos a comprar uno nuevo antes de tiempo. Descubre cómo alargar su vida.

Solo un 5% de los móviles llega al fin de su ciclo de vida, el resto se nos estropean, los perdemos o nos los roban, obligándonos a comprar uno nuevo antes de tiempo. Lo del robo y la pérdida, no podemos evitarlo, pero el que se nos estropee o averíe, sí. Es cierto que hoy en día todos los aparatos tecnológicos tienen lo que se llama una obsolescencia programada, es decir, que están hechos para que duren un determinado tiempo y mueran. No obstante, si cada día inviertes unos segundos en mimar a nuestro terminal, conseguiremos alargar su duración.

 

1. Cuidado con lo que instalas.

 

Algo básico a la hora de usar tu smartphone es descargar tus apps sólo de sitios oficiales. Tanto si eres un auténtico manitas en lo que a tecnología se refiere, como si solo buscas actualizar tus aplicaciones favoritas a la última versión, realiza siempre tus descargas desde tiendas de apps autorizadas y evita los sitios desconocidos.

 

Conseguirás de esta manera librarte de virus, troyanos y demás compañeros molestos para tu teléfono móvil. En este sentido es clave, también, instalar un buen antivirus.

 

Nuestras fotos, contactos e incluso información bancaria están almacenados en su memoria, lo que resulta tentador para los hackers. Si no quieres que tu información caiga en manos inadecuadas, hazte con un buen sistema de seguridad.

 

2. Mantén espacio libre en tu teléfono

 

Para mejorar el funcionamiento de tu terminal es recomendable mantener espacio libre en su memoria. Por ello, aprovecha la tarjeta Micro SD para almacenar las imágenes o documentos y reserva la memoria interna para las aplicaciones.

 

Otra clave para lograr más espacio libre es hacer una limpieza periódica de elementos duplicados o inservibles. Con frecuencia, guardamos una imagen varias veces (en la memoria interna y en Whatsapp, por ejemplo), por lo que debemos acordarnos de eliminar estos documentos que no nos sirven.

 

3. Protégelo de las altas temperaturas

 

Durante las olas de calor se dispara el número de móviles averiados. Y es que si lo expones a temperaturas extremadamente altas, se produce una situación en la que la ventilación del dispositivo puede resultar insuficiente. El calor condiciona la velocidad a la que se cargan algunas aplicaciones y ralentiza el rendimiento general del terminal que no es capaz de refrigerarse con la misma rapidez.

 

Las cosas que más pueden sobrecalentar tu smartphone son: el uso intensivo del vídeo, dejarlo enchufado mucho tiempo cuando ya está cargado, dejarlo en sitios cerrados en pleno verano (guantera, maletas…) o directamente bajo el sol a plena luz del día. Para evitarlo, puedes hacerte con una buena funda que lo proteja del calor, el polvo, la arena, los líquidos… De este modo, tu batería y los componentes electrónicos que componen tu teléfono estarán más seguros.

 

Si ya ha ocurrido, pero aún te funciona una medida de emergencia sería meterlo unos minutos en la nevera o en un lugar frío. No olvides instalar alguna de las aplicaciones que controlan la temperatura del smartphone. Te ayudarán a evitar un sobrecalentamiento excesivo.

4. Cuídalo por fuera

 

Lo primero, escoge un buen protector de pantalla. Los tienes de plástico, muy asequibles, pero también de vidrio templado, cuya dureza y nivel de protección ante arañazos y golpes es mayor (además, nos permite deslizar los dedos de forma mucho más suave).

 

Por otro lado, si quieras que tu pantalla esté resplandeciente, límpiala a conciencia, pero evitando siempre los productos abrasivos. Si utilizas productos inadecuados puedes provocar el efecto contrario y hacer que tu teléfono tenga un aspecto sucio o poco brillante.

 

Las toallitas limpia gafas que venden en cualquier óptica y en muchos supermercados te servirán. Y si no, un algodón empapado en un poco de alcohol. Por otro lado, manténlo lejos de metales (las llaves de casa en el bolso, las monedas en el bolsillo, etc.) y objetos imantados (los cierres de imán de bolsos y monederos, por ejemplo). Si los objetos metálicos pueden rallar la pantalla y la carcasa, los imantados pueden dañar la electrónica de tu móvil.

 

5. Cuida la batería

 

La duración de la batería es un quebradero de cabeza y el motivo principal por el que decidimos jubilar el teléfono y comprarnos otro. Alargar la vida de nuestra batería es posible si respetamos una serie de hábitos de carga. Lo primero es usar un cargador adecuado al voltaje del smartphone.

 

Lo segundo es aprovechar completamente los ciclos de batería (cada vez que conectas el teléfono a la red para cargarlo es un ciclo). Los teléfonos se fabrican con una cantidad determinada de ciclos de batería, de modo que si pones a cargar el teléfono durante solo media hora, por ejemplo, o cuando la batería aún dispone de bastante carga, estarás desaprovechando uno de estos ciclos.

 

Para aprovechar bien la batería es recomendable que no se descargue por completo, ni tampoco que se cargue hasta el 100%. Ponlo a cargar cuando esté al 30% y desenchúfalo cuando esté al 80%.

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