6 cosas que hacer en Brighton

A solo una hora de Londres y 30 minutos de Gatwick, esta ciudad abierta y divertida te sorprenderá. Piérdete por sus calles, entra en sus tiendas vintage , disfruta de su playa... Querrás volver.

A solo una hora de Londres y 30 minutos de Gatwick, esta ciudad abierta y divertida te sorprenderá. Piérdete por sus calles, entra en sus tiendas vintage, disfruta de su playa... Querrás volver.

 

1 Callejear por el centro

Como seguro que has llegado en tren (a una preciosa estación de hierro, de 1840), si bajas por Queens Rd y tuerces a la izquierda, llegas a North Laine. Este barrio colorista y bohemio está repleto de tiendas vintage y de segunda mano (como Snoopers Paradise, 7 Kensington Gardens), cafeterías acogedoras, puestos artesanales… Todo local, independiente y alternativo. Cerca de allí está The Lanes, un laberinto de calles anárquicas y estrechas que antaño albergó casas de pescadores y hoy, joyerías, anticuarios, terrazas, pubs... La mítica pelea entre mods y rockers de Quadrophenia se rodó en estas calles a ritmo de los Who.

 

2 Admirar el Pavillion

‘¿Qué hace un pequeño Taj Mahal en el centro de Brighton?’ Es lo primero que te preguntas al ver el Royal Pavillion. Al parecer, el excéntrico rey Jorge IV era, además de un enamorado de Brighton, un amante de todo lo oriental. Por eso construyó este palacio ‘asiático’ en 1787 y lo decoró con suntuosas piezas de China, Siam y Pakistán. Hoy es Patrimonio de la Humanidad y puedes visitarlo a diario por 8.55 £ (también alberga el Museo de Brighton y la Art Gallery). A la salida, puedes darte una vuelta por su precioso jardín y sentarte en la hierba; siempre hay músicos callejeros tocando.

 

3 Pasear por la playa

Los londinenses la invaden los fines de semana en verano, pero los brightonianos la disfrutan todo el año. Es de piedra y tiene el agua fría (¡es Inglaterra!) pero posee un encanto especial, con sus hamacas de rayas, sus casetas de colores, sus chiringuitos (sí, chiringuitos)... Es, lo que se dice, una playa ‘vivida’ y divertida: se realizan en ella infinidad de actividades y conciertos. También hay una zona nudista (estás en la ciudad más permisiva del país) e incluso puedes hacer en ella una barbacoa después de las 6 de la tarde (en los alrededores venden parrillas desechables por 3 £).

 

4 Divertirte en el ‘pier’

Es el símbolo de la ciudad, el muelle más famoso del Reino Unido y uno de los más antiguos (1891). Se adentra 523 m en el mar y su estética sigue siendo victoriana, con suelo de madera, kioscos de hierro (eso sí, vendiendo fast food) y atracciones de aire vintage. ¿Un consejo? Ve al atardecer: cómprate fish and chips en uno de los restaurantes del pier, el Palm Court Restaurant, y cómelo en una de las tumbonas que hay, ?gratis, a lo largo del muelle. Las vistas son espectaculares. Eso sí, vigila a las gaviotas, auténticas ‘dueñas’ de la ciudad: te robarán la comida si te descuidas (y ojo, está prohibido darles de comer).

5 Descubrir Seven Sisters

Merece la pena acercarse a este Parque Nacional (sevensisters.org.uk). Es de una belleza sobrecogedora. Toma el bus urbano 13X (brighton-hove.gov.uk) y bájate en Seven Sisters Country Park. Las Siete Hermanas son una serie?de siete acantilados de piedra caliza blanquecina que, vistos desde arriba, son impresionantes. En ellos se ha rodado infinidad de películas (Emma, Expiación) y el famoso final de Quadrophenia.

 

6 Disfrutar de su gente

Sí, porque los brightonianos son otro de los buenos recuerdos que ?te llevas de la ciudad. Por sus calles te encontrarás hippies, mods y rockers maduros, artistas, familias ‘eco’, bohemios, parejas preppy... Brightonianos acogedores y amables. Y cien por cien ‘abiertos’. Brighton es la ciudad más gay friendly de Inglaterra, todos los años recibe una famosa carrera ciclonudista... Descúbrela y déjate atrapar.

 

 

Un buen sitio para...

Comer en un pub. Es casi una obligación. En Busby and Wilds (9 Rock St) tienes buenas cervezas locales y un sunday roast (el asado especial que se sirve los domingos en los pubs ingleses), estupendo.

Saborear buen marisco. No olvides que estás en una ciudad costera. Riddle & Finns te ofrece el mejor pescado y marisco, a buen precio. Hay uno en The Lanes, pero es más auténtico el del paseo marítimo (139 Kings Road Arches): tiene unas vistas fantásticas; si el tiempo acompaña, pide una mesa en la terraza de la playa.

Comer ‘eco’. En Silo (39 Upper Gardner St), un restaurante de kilómetro 0, cultivan in situ sus setas y los pedidos les llegan... ¡en bicicleta! Un poco caro, pero merece la pena.

Tomar el té. Otra ‘obligación’ british, así que elige bien dónde ir. La sala de té más auténtica, Blackbird Tea Room (30 Ship St), parece sacada de una película victoriana. Incluso los uniformes de las camareras entonan con el ambiente.

Comprar cakes. Hazlo en Cloud 9 (15 Brighton Pl y 15a Kensington Gardens). Sus dos locales tienen mucho encanto (parece que estás en el salón de tu casa), pero te recomenda-mos el take away: compra cakes (a 2,20 £) y callejea: estás en ‘las Lanes’.

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