8 ideas para disfrutar de Marrakech

Esta maravillosa ciudad marroquí, entre la cordillera del Atlas y el desierto del Sáhara, es un lugar perfecto para perderse durante unos días. Aprovéchalos bien con nuestras propuestas

 Esta maravillosa ciudad de Marruecos, situada entre la cordillera del Atlas y el desierto del Sáhara, es un lugar perfecto para una escapada. Aprovéchala bien con nuestras propuesta.

 

1. Vivir el ambiente de la plaza Jemma El-Fna

Encantadores de serpientes, aguadores, contadores de cuentos, adivinadores, puestos de zumo de naranja, de cuscús, tenderetes de dátiles, frutos secos, aceitunas...

Si buscas distracciones, esta plaza es un auténtico filón. Se encuentra en el centro de la Medina (ciudad vieja) y está rodeada de restaurantes y cafés.

Uno que te encantará es Le Grand Balcon Café Glacier. Sube a su terraza y aprovecha para tomarte un té a la menta mientras ves la espectacular panorámica.

 

2. Admirar la Kotubia

Es la mezquita más importante de Marrakech. Aunque solo se permite la entrada a los musulmanes, nadie impide observar su minarete (de 70 metros, construido con piedra arenisca rosada).

De hecho, se ve casi desde cualquier punto de la ciudad, porque en el centro de la Medina está prohibido construir a más altura que la de una palmera.

 

3. Ir a un 'hammam'

Acudir a los baños árabes es una tradición que sigue manteniendo la mayoría de la gente al menos una vez a la semana (aunque tengan baño en su propia casa), ya que es un lugar de reunión, una forma de socializar.

Ir a un hammam es una experiencia única. Si optas por un local auténtico (están cerca de las mezquitas), tienes que llevar toalla, jabón negro (beldi, hecho con aceite de oliva negra) y guante para exfoliar. Cuesta entre 10 y 20 dírhams.

También puedes reservar en los de los hoteles y riads, eso sí, más turísticos. Saldrás suave y relajada, dispuesta a seguir con la ruta.

4. Deleitarse con la gastronomía marroquí

Entre los imprescindibles: el cuscús (de cordero, pollo o vegetales), el tajín (de carne o pescado con frutas o verduras), que debe su nombre al recipiente de barro en el que se cocina, o la pastela (pastel de hojaldre relleno de pollo o pichón, con ciruelas y canela).

En la ciudad hay restaurantes para todos los bolsillos. Nuestra recomendación: Amal, cerca de los jardines de la Marjorelle, o el Latitude31, con un toque moderno.

 

5. Visitar las murallas

Se extienden a lo largo de 19 km y son de un luminoso color rojizo que cambia según la luz que incida en ellas. Se levantaron en el siglo XII para proteger la Medina.

Merece la pena, si no recorrerlas completas, sí ver algunas de sus puertas (se llaman bab) más bonitas, como Bab el Jadid, Bab Doukkala o Bab el Khemis. La imagen de estas murallas con las montañas del Atlas al fondo es sencillamente bellísima.

6. Comprar en los zocos

Rodean la plaza Jemaa El-Fna y están dispersos por toda la Medina. Los forman callejuelas atestadas de tiendas, usualmente agrupadas por gremios: artesanos, herreros, curtidores, alfombras, especias, babuchas, cestos...

Cada puesto es una explosión de color que dice “cómprame”, así que déjate llevar, diviértete con el regateo (ojo, no pagues más de un tercio de lo que inicialmente te pidan) y compra aquí tus regalos. Para evitar aglomeraciones, procura ir a primera hora.

 

7. Dar un paseo en camello por el palmeral

Las 100.000 palmeras que lo forman fueron plantadas en la época almorávide. Hoy en día es una zona residencial de lujo, aunque mantiene el negocio primario de la explotación de dátiles y madera y la atracción turística del paseo en camello, por unos 100 dírhams.

Para llegar hasta allí, lo mejor es coger una calesa en la plaza de Jemaa El-Fna.

8 Ver la puesta de sol en los Jardines de Menara

Imita a los marrakechíes y acude –como ellos–, a la caída del sol, a disfrutar de la tranquilidad en estos jardines que se sitúan a 2 km de la ciudad.

En el centro hay un estanque de carpas y en uno de sus lados está el Pabellón de la Menara. Es un lugar romántico y de foto.

 

Guía práctica

Cómo llegar:

Ryanair tiene vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Sevilla y Girona a Marrakech desde 40 € i/v.

El aeropuerto de Marrakech –Menara– está situado a 6 km al suroeste de la ciudad.

El trayecto en taxi hasta la ciudad puede costar alrededor de 100 dírhams (10 €).Moneda El dírham es la moneda oficial de Marruecos. Se divide en 100 céntimos. 1 € = 10,89 dírhams.

 

Dónde dormir:

Para vivir una experiencia más auténtica, alójate en un típico riad en el que las habitaciones están dispuestas alrededor de un patio. Suelen estar dentro de la Medina.

Riad Nashira & Spa. Doble, desde 171 €. Un lujo a 10 minutos de Jemaa El-Fna.

Riad Yasmine. En el centro de la Medina. Con un precioso patio. Doble, desde 70 €.

Reservas en Booking.com.

 

+ INFO www.visitmorocco.com.

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