Anímate y ven a conocer Túnez

 

De norte a sur, Túnez muestra tantas caras como planes se pueden realizar: playa, buceo, talasoterapia, gastronomía, arqueología, desierto... Y es que, aunque sea un topicazo, Túnez cumple todos los preceptos para ser un país de contrastes. Únicamente tienes que pensar en lo que quieres hacer porque los tunecinos pondrán todo su empeño y hospitalidad en organizarlo para ti. Y además con una gran ventaja: su precio. Aunque, por supuesto, tiene muchas otras virtudes como su clima: viajar en otoño o invierno a este país de origen bereber es una auténtica delicia, ya que la temperatura no supera los 25 ºC en la capital y los 30 °C en la isla de Djerba. Nada que ver con el agobiante calor de la época estival.

600 playas te esperan

El que llegue a Túnez con el deseo de tumbarse al sol no volverá defraudado. Sus 1.300 km de costa tienen más de 600 playas de arena blanca que dan al Mediterráneo. De Djerba (un auténtico paraíso en el este del país) a Tabarka (en el norte), pasando por las localidades de Hammamet, Monastir o Sidi Bou Said (famosa por sus preciosas casas encaladas y sus puertas y ventanas pintadas de azul), las posibilidades de alojamiento turístico son enormes: desde lujosos resorts con todos los servicios y comodidades hasta los pequeños menzels, las típicas casas cuadradas con los techos abovedados o rematados en cúpula, convertidos en pintorescos hotelitos. En edreams.es hay increíbles ofertas desde 17,50 € /noche habitación doble, para hoteles de cuatro estrellas en la turística Hammamet. Navegar en velero o practicar buceo en las profundidades del azul Mediterráneo son también dos opciones posibles y asequibles en la costa tunecina. Tabarka, por ejemplo, es uno de los mejores lugares para bucear. Una inmersión puede salir por unos 18 € (www.meharidivingcenter.com). Lo más interesante es que después de una jornada disfrutando del sol y el mar tenemos a un paso el encanto de las medinas con sus callejuelas estrechas.

No sólo piedras

La historia de Túnez está labrada en piedra. Sus 3.000 años de vida se pueden admirar y tocar, así que los espíritus exploradores tendrán el asombro garantizado entre los tesoros que esconden algunos de los yacimientos arqueológicos romanos más impresionantes de África. La ciudad de Cartago –la segunda ciudad más importante del Imperio Romano después de Roma–, asentada en la colina Byrsa, conserva muy poco de lo que fue, pero sus ruinas nos ayudan a echar una mirada al pasado; de hecho, quedan vestigios del periodo fenicio-púnico, del romano-africano y del árabe-musulmán. La entrada cuesta 4 €. También la villa de Dougga, colonia romana durante el siglo II, merece una visita. Allí podemos admirar su teatro, el templo dedicado a Júpiter, Juno y Minerva (el mejor conservado del país), las termas de los Cíclopes y el mausoleo de Ateban, de la época púnica, con elementos egipcios, griegos y persas. Al cambio, la entrada son 2 €.

 

Una de cuscús

Aceite de oliva, especias, tomates, pescado y cordero son los ingredientes estrella de la cocina tunecina que hacen honor a la cultura mediterránea. En Túnez, como en España, la hora del aperitivo también es importante: es el momento de probar unos pistachos o unas almendras tostadas, unas aceitunas negras o verdes o unas huevas de pescado. Pero lo más famoso del país desde el punto de vista gastronómico es su cuscús, el plato nacional, que preparan con cordero, pollo o pescado. Lo bueno es que lo sirven en todos los restaurantes, siempre de gran calidad y a un precio estupendo: el coste medio del menú diario en un restaurante barato es de 3 €. Pero comer a la carta es también muy asequible: unos 8 €.

Sesión de talasoterapia

Túnez es una de las mecas de la talasoterapia. De hecho, cuenta con cuarenta centros por todo el país donde aprovechar el poder curativo del mar. Los que padezcan estrés, artrosis, problemas vasculares, agotamiento, dolor de espalda, o quieran someterse a un tratamiento de belleza, encontrarán en Túnez el destino ideal en el que reponerse de sus males. Los mejores centros ‘talaso’ están integrados en los hoteles de costa (te aseguran que es agua bombeada del mar, no balnearios que recrean el medio marino). Los servicios de spa no suelen estar incluidos en el precio del hotel, salvo paquetes turísticos. Elige el centro que te ofrece lo que buscas: los del norte son más tranquilos, mientras que los del este cuentan con más actividades de ocio.

 

Paseo por el desierto

El máximo exotismo de Túnez se encuentra entre las dunas y palmeras del desierto del Sahara. En el camino hacia el sur, el Chott el Jerid –un desierto de sal de 100 km de extensión, en donde los espejismos están asegurados– impresiona tanto como Chebika, uno de los más impactantes oasis de montaña. Casi todos los hoteles ofrecen a sus clientes excursiones al desierto de 3 o 4 días con hospedaje y traslados en 4X4. Los precios suelen estar alrededor de 15 € / noche.

Por Raquel Mulas

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