Bailar es bueno para tu cuerpo y... ¡también para tu mente!

Ponerse a bailar te mantiene ágil y en forma, pero además es muy beneficioso para tu salud mental. Márcate un baile y descubre lo bueno, divertido y sano que es.

Ponerse a bailar te mantiene en forma y ágil, pero además es muy beneficioso para tu salud mental. Márcate un baile y descubre lo bueno, divertido y sano que es.


- Cuando estás bailando se estimula tu atención, tienes que seguir un ritmo, la memoria, si quieres seguir un baile o una canción que ya conoces, la coordinación, ya bailes sola o en pareja y la conciencia espacio-temporal. 


- Bailar es la consecuencia de un estado de bienestar y hacerlo nos hace felices. En definitiva, nos produce placer.


- El baile y nuestros movimientos son a menudo reflejo de nuestro estado mental, que dejamos aflorar en un momento en el que estamos íntimamente conectados con nosotros mismos y con las emociones más íntimas, aquellas que, quizás, nos cuesta exteriorizar. El miedo, la soledad, la pasión, el amor, la ira. El baile puede ayudarnos a controlar esas emociones. 


- Para bailar necesitamos crear un contexto, por lo que es una forma de expresión que fomenta nuestra espontaneidad. 


- Está comprobado que bailar reduce el riesgo de sufrir demencias. Recientes estudios demuestran que leer disminuye el riesgo en un 35 %, hacer crucigramas en un 47 % y bailar ¡hasta en un 7 6%! 


- Bailar es, a menudo, una actividad social, por lo que ayuda a mejorar las relaciones interpersonales. Acudir a una discoteca, salón de baile o a clases nos ayuda a hacer amistades, a perder el miedo a conocer gente, a conversar. El baile es, en estos casos, un importante desinhibidor y potenciador social. 

- El baile refuerza nuestra autoestima y la valoración que tenemos de nosotros mismos. Mientras bailamos nos sentimos seguros y vencemos nuestro miedo al ridículo y a lo que piensen los demás.


- El baile, al ser una secuencia de movimientos y pasos, refuerza la memoria. Como hay que recordar pasos que van dentro de una coreografía y que tienen que estar coordinados, aumenta nuestra inteligencia. Esto se deriva en que a la larga sepamos enfrentarnos mejor a diferentes situaciones de la vida, siendo más resolutivos y decididos.


- Se ha demos tardo que 2 clases semanales de danza, de una hora de duración durante al menos 10 semanas, ejerce una influencia muy positiva en pacientes de Parkinson. El enfrentarnos a un baile estructurado hace que el cerebro se entrene en problemas que tienen una solución única, estimula el sistema nervioso central y la actividad cerebral.

¡Bailar es una muy buena idea!

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