Bruselas 'Low Cost'. ¡Escápate!

La capital belga, considerada también capital de Europa, no es precisamente una ciudad barata, pero con un poco de ingenio puedes disfrutarla a tope sin arruinarte. Aquí tienes direcciones y buenas ideas que te harán ahorrar en tu próxima visita a Bruselas.

Historia, cultura, gastronomía y moda  se conjugan a la perfección en la capital belga, componiendo una sinfonía que enamora hasta al más viajado. Los que todavía no la conocen se encontrarán con que todas sus expectativas quedan superadas con creces, mientras que quienes ya no son primerizos podrán redescubrirla a su ritmo y empaparse de sus últimas novedades.
De lo esencial, destaca la bellísima Grand Place, una joya arquitectónica del siglo XVI a la que por algo llaman “la plaza más bella del mundo”. A tiro de piedra está el otro icono por excelencia: el Manneken-Pis, la fuente con forma de niño que hace pis, presente en todos los souvenirs. Cuando el tiempo acompaña, un plan especialmente agradable consiste en pasearse por la elegante sobriedad del Quartier Royal y el Parc de Bruxelles y visitar los salones del Palais Royal. En clave contemporánea, el Atomium es esa increíble estructura de acero y aluminio de 103 m de alto que simula un átomo tridimensional y que nadie que visite Bruselas debería perderse. Este símbolo de la ciudad, ideado por el ingeniero André Waterkeyn para la Exposición Universal de 1958, está en el Parque Heysel. Antes de irte, date una vuelta por el Barrio Europeo, en el que están las sedes de la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea, entre otras instituciones.

Lo básico en bici.
La bicicleta es el medio de transporte ideal para moverse con plena libertad por Bruselas, siempre que el clima acompañe. En Brussels Bike Tours organizan tours en inglés para ver todo lo importante en 3,5 h por 25 €. También hay otros recorridos más divertidos, como el que te lleva a probar las mejores cervezas y las clásicas patatas fritas.

Puro Art Nouveau.
Este estilo arquitectónico absolutamente delicioso nació en Bruselas. Dedica una mañana a una ruta especial, que podría incluir más de 500 edificios repartidos entre los barrios de Ixelles, Bailli, Châtelain, Brugmann y Saint Gilles. Si vas a lo básico, empieza desayunando en el Café Falstaff o en De Ultieme Hallucinatie, para continuar visitando el Hotel Hannon de Jules Brunfaut. La casa de Paul Cauchie, la Maison Saint-Cyr y la Maison Ciamberlani, de Paul Cauchie, Gustave Strauven y Paul Hankar, respectivamente, son tres ejemplos soberbios de la delicadeza de formas onduladas y las complicadas decoraciones de inspiración fantástica que caracterizan al modernismo que causó furor entre la burguesía a principios del siglo XX. Pasa también por los Almacenes Waucquez, edificio creado por Victor Horta, el padre de este movimiento. Aquí está el Centre Belge de la Bande Dessinée, con una completísima retrospectiva del universo de los tebeos; entre ellos, los de los padres de Tintin o Spirou.

Iconos para comer.
La oferta gastronómica de Bruselas es inmensa aunque, por lo general, los restaurantes no resultan muy baratos. Por suerte, los tres elementos más característicos de su gastronomía no están mal de precio si sabes adónde ir. Para probar los típicos moules avec frites (una cacerola de mejillones al vapor o con distintas salsas, que se sirve con un plato de patatas fritas), un buen sitio es Chez Léon, en la Rue des Bouchers 18, a un paso de la Grand Place, donde tienen un menú especial con cerveza belga por 14,60 €. Por la calle verás que hay muchos puestos para probar las frites con mayonesa en un cucurucho de papel, por unos 3 €. A menudo, también los mejores waffles o gofres son los que se encuentran en puestos callejeros. Los básicos cuestan unos 1,50 €.

Tarjeta para todo.
Con la Brussels Card tendrás transporte ilimitado por toda la ciudad y entradas gratis o con significativos descuentos para más de 30 museos, incluyendo los del Cómic, Instrumentos Musicales, Magritte y Bellas Artes, y también en diversos restaurantes y tiendas, así como en empresas que organizan tours especializados. Puedes adquirirla por 24, 48 o 72 horas (24, 34 o 40 €).

Outlet de chocolate.
Bélgica es famosa por la altísima calidad de sus chocolates y la larga tradición de sus maestros chocolateros. Godiva, Leonidas, Pierre Marcolini y Neuhaus son algunas de las marcas más conocidas, prestigiosas y, también, caras. Precisamente, esta última tiene una tienda outlet en las afueras de Bruselas, en la que puedes hacer acopio de kilos de chocolates y pralinés premium por mucho menos dinero.

Cómo llegar:
Ryanair conecta múltiples ciudades españolas con el aeropuerto de Charleroi,  a unos 50 km de Bruselas. Hay vuelos a partir de 8 € por trayecto. Desde el aeropuerto hay autobuses hasta la céntrica estación Gare du Midi por 11 €. Los vuelos de Iberia y Air Europa llegan al aeropuerto de Zaventem, a 15 km de la capital.

Dormir:
Booking y Hotels te permiten reservar una habitación con descuentos de hasta el 70 %. Otra opción es Airbnb, una comunidad online de gente que alquila habitaciones o apartamentos privados.

Más información en la web visitbrussels.be.

Por: Alicia Arranz.

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