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La Cerrada de Elías, un paraíso vecino del Guadalquivir

Una de las zonas más bellas del Parque Natural de la Sierra de Cazorla (Jaén) lo constituye la Cerrada de Elías, bellísimo rincón natural en el camino al nacimiento del río Borosa, afluente durante 11 km del río Guadalquivir.

La Cerrada de Elías es una sinuosa garganta que, junto al nacimiento del río Borosa y la Laguna de Aguas Negras y de Valdeazores, conforman unas de las rutas más completas de este parque natural.

Para comenzar esta ruta hay que llegar a la Torre del Vinagre, un centro de interpretación de la naturaleza situado en la carretera A-319 entre Cazorla y el pantano del Tranco, lugar donde se junta el afluente Borosa con el río Guadalquivir. 200 metros más adelante se encuentran varios aparcamientos en los que podremos dejar el coche. A partir de aquí, comienza una senda que va paralela al río Borosa y que nos acerca en pocos minutos al charco de la cuna, siendo este el inicio de la ruta.

Siguiendo paralelos al río disfrutamos de su caudal y del gran bosque que nos rodea. Este agradable paseo nos lleva después de 1,2 kilómetros al arroyo de las Truchas, donde desemboca en el río Borosa.

Poco después cruzamos por primera vez el río Borosa a través del Puente de los Caracolillos, lugar donde se encuentra una de las formaciones más curiosas de esta ruta. Se trata de un pliegue rocoso formado por varios estratos geológicos cuyo origen se remonta a millones de años, cuando este paisaje montañoso estaba cubierto por las aguas de un gran océano.

Una vez pasado el puente el camino se bifurca en dos. Debemos tomar la ruta que nos conduce al Vado de los Rosales. Una vez aquí dejamos la pista forestal para continuar por un sendero más estrecho que nos llevará a la Cerrada de Elías, mientras contemplamos las aguas color esmeralda del río Borosa.

Un kilómetro y medio más adelante llegamos a la Cerrada de Elías, un pequeño cañón cuyas paredes rocosas se reflejan en las aguas del río, y que podremos cruzar por mediación de una pasarela de madera, que nos lleva a un tranquilo charco, espectador de tan maravilloso paisaje.

Pero la marcha no acaba aquí. Tras cruzar la Cerrada de Elías habremos recorrido desde el inicio de la ruta 4,2 kilómetros. Si deseamos continuar, lo haremos por una pista ascendente que, tras recorrer 3 kilómetros, nos lleva hasta un anfiteatro rocoso donde se halla la Central Hidroeléctrica. A partir de aquí, la ruta se convierte en una senda de pronunciado ascenso que discurre por una sucesión de pequeñas cascadas ubicadas en un entorno de gran belleza, donde las paredes rocosas se funden con el bosque.

Un kilómetro y medio después se llega al Salto de los Órganos, una impresionante cascada de más 70 metros de altura cuyas aguas provienen de la Laguna de Aguas Negras. A la izquierda de la cascada el sendero asciende hasta los túneles por donde el agua discurre a través de unos canales que llegan hasta la Central Hidroeléctrica, siendo esta parte la más abrupta de toda la ruta.

Después de atravesar los dos túneles llegamos a la Laguna de Aguas Negras, habiendo recorrido en total 10 kilómetros desde el inicio de la ruta. Para llegar al Nacimiento del Río Borosa hay que tomar un sendero que parte del lado izquierdo de esta laguna y que en tan solo 300 metros nos lleva a una formación rocosa desde donde brotan las aguas de este río.

Una ruta fácil, de gran belleza desde su inicio, con unas cascadas, unos arroyos y lagunas preciosas, junto a un paisaje impresionante, para disfrutar de una jornada en familia y maravillarse con la naturaleza andaluza.

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