Me voy a la nieve... ¿qué me pongo?

-"¡Con muchas capas!"; - "¡No, con pocas capas, pero muy abrigadas!". ¿Sabes cómo hay que ir vestida a la montaña? Te ayudamos.

¿Te vas a pasar el fin de semana a la montaña? ¿A hacer senderismo y a tirarte en trineo en la nieve? Entonces puede que hayas tenido con tu familia o con tus amigos la eterna discusión sobre cuántas capas de ropa debemos llevar para aislarnos del frío: algunos tienden a ponerse capas y más capas defendiendo el "modelo cebolla" mientras que los otros les increpan alegando que hay que llevar pocas capas, pero bien abrigadas. ¿Quién gana? La respuesta sería más bien una mezcla entre los dos.

 

"Lo primero es que todo depende de dónde vayamos a ir y de la previsión meteorológica, ya que la equitación variará en función de la temperatura, de si nieva o no o de si luce el sol, por citar tres ejemplos", explica Celes Piedrabuena Morte, periodista especialista en deportes de invierno. Pero por regla general, la respuesta es: varias capas y siempre de buena calidad; aunque no por ello necesariamente abrigadas.

¿Qué me pongo? Consejos básicos

 

- ¿Cuántas capas llevo? Los expertos sostienen la "teoría de las tres capas", y Piedrabuena no es una excepción. "Hoy en día existen buenas primeras, segundas y terceras capas en el mercado que nos protegen del rigor del invierno –frío, viento o nieve–", opina.

 

- ¿Cómo debe ser cada una? "El objetivo de una primera capa es que elimine, que lleve al exterior el sudor", dice el experto. Por eso nunca debe ser de algodón, "ya que absorbe todo el agua, y lo que hace es que se transforme en frío", explica; debe ser sintética. Además, debe ser lo más pegada al cuerpo posible, para que no entre el viento. El objetivo de la segunda capa no es calentarnos, sino aislarnos térmicamente, es decir, retener nuestro propio calor. Esta capa podría ser un forro polar, por ejemplo, también de lana sintética. Por último, la última capa, la chaqueta exterior, protege de la humedad y del viento y debe ser totalmente impermeable, pues "de nada serviría si la ropa ‘lanzara’ al exterior el sudor si en caso de lluvia o nieve dejara pasar ésta al interior del cuerpo", dice Piedrabuena.

 

- ¡No te olvides del tronco inferior! Muchas veces se nos olvida, y es tan importante como el superior: "mantienen nuestra temperatura corporal en óptimas condiciones –ya estemos realizando una actividad o bien cuando nos detengamos–". Las capas deben ser las mismas que para la parte de arriba.

 

- "Siempre es recomendable llevar una mochila en la que poder dejar alguna de las capas que nos sobre, básicamente la segunda o la tercera", dice el experto.

 

- El gorro es más importante de lo que parece, pues gran parte del calor corporal se pierde por la cabeza. Si es impermeable, mejor. ¡Y los guantes! Puedes combinar unos guantes térmicos más finos con unos polares si hace mucho frío (la lógica de las capas y sus tejidos funciona igual con cada prenda).

 

- "El calzado y los pantalones, como la chaqueta exterior, deben ser del todo impermeables", dice Piedrabuena, insistiendo especialmente en la importancia del calzado.

 

 

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