Moisés Martín, el bailarín más guapo de España

Es bailarín principal en la Compañía Nacional de Danza y, además, destaca por su imponente físico.

Quizá hayas tenido la suerte de verlo en el ballet Don Quijote, que la Compañía Nacional de Danza acaba de reponer en Madrid con lleno absoluto. Si no, toma nota de su nombre y, por qué no, de su impresionante físico. Porque pocos bailarines españoles ha habido tan guapos, igual que pocos modelos; no digamos ya "guapos oficiales" que salen elegidos de certámenes exprofeso y que al lado de Martín Cintas y de su imponente porte sencillamente palidecen. Su historia, además, es de las que merecen contarse.

Pero vayamos por partes. Moisés Martín nació en Reus en 1980 y se acercó por primera vez a la danza en Zaragoza, ciudad en la que se formó en el famoso estudio de María de Ávila (nombre de quien fuera maestra de Víctor Ullate). Después recibió una beca para ampliar sus estudios en el San Francisco Ballet School y dos años más tarde, en 1999, pasa a formar parte de la misma compañía. Comienza entonces una ascendente carrera que pasa por convertirse en solista de la mencionada compañía norteamericana y después en segundo solista del Dutch Nacional Ballet, formación en la que estuvo cuatro años (2007-2011).

Pero durante ese tiempo las cosas se le complicaron. Una lesión de espalda que arrastraba desde hacía tiempo se le agrava y le impide bailar de forma continuada. Con el tiempo, ésta irá a más y Moisés empezará un largo peregrinar por neurocirujanos que le dirán, de forma más o menos clara, que no podrá seguir bailando como profesional. A sus 30 años, a Moisés no le quedó más remedio que asumir que tendría que reorientar su carrera y buscar otras alternativas profesionales, como el Gyrotonic y el Pilates. Pero hete aquí que cuando llevaba un tiempo formándose en estas disciplinas volvió a practicar ballet, esta vez como hobby, con calma y sin estrés, y para su sorpresa descubrió que su cuerpo volvía a responder. Como le ocurre a tantas personas con problemas de salud, cuando dejó de preocuparse tanto por lo que le ocurría las cosas empezaron a mejorar.



Lo demás es historia: en 2012 ve que José Carlos Martínez, el nuevo director de la Compañía Nacional de Danza, ha convocado audiciones para la nueva etapa de la formación, se presenta a ellas y…  empieza la segunda etapa de su carrera profesional, que está disfrutando todavía más que la anterior. En ella ha bailado papeles principales en Sonatas, Raymonda Divertimento y Romeo y Julieta, entre otros (y también está en la Gala Homenaje a Maya Plisetskaya). Con todo, el ballet que le ha dado más visibilidad es Don Quijote, una coreografía de José Carlos Martínez en la que destaca por la limpieza de su técnica, pero también por su expresividad. También por un físico portentoso que no tiene nada que envidiar al de cualquier modelo, no en vano una agencia ya se ha fijado en él. A veces, Moisés Martín mira para atrás, a la época en que tanto sufrió por no poder dedicarse a lo que más amaba, y no puede sino sentir agradecimiento por haber tenido esta segunda oportunidad.

Créditos fotos: Jesús Vallinas y Networkdance.

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