Vídeo de la semana

Motivos por los que no debes comer viendo la tele

Es ya una costumbre muy extendida en todas las casas, comer mientras vemos un programa de televisión, sin embargo no es muy recomendable. Te contamos las razones.

A lo largo de la semana, comidas y cenas en fin de semana y, especialmente, las cenas entre semana, las familias se reúnen alrededor de la mesa para comer o cenar con un acompañamiento que a veces se convierte en protagonista: el televisor

- Además del hecho de que comer es un acto necesario y placentero, hay que disfrutar de los sabores. A veces la cena es la única ocasión en el día en la que la familia está reunida, puede comentar lo acontecido a lo largo del día, puede conocer las novedades de los hermanos, padres o hijos y puede charlar. Es el momento de hacer un repaso en común de las tareas hechas, de los problemas que han surgido, de las personas con las que nos hemos encontrado. En definitiva: de vivir en familia. La televisión interrumpe esa comunicación, anula el diálogo.

- Algunos estudios demuestran que los niños que comen con sus padres lo hacen mejor. Los niños, además, reproducen la conducta de los mayores, así que si nos ven comer ordenadamente y de manera racional y saludable, ellos adquirirán buenos hábitos a la hora de comer.

- Las familias que comen con la televisión puesta toman menos frutas y verduras. Esto hace que la dieta sea menos variada, tenga un menor aporte de fibra, vitaminas y minerales y, a la larga, esto puede favorecer la obesidad. El niño que come junto a su familia se siente más integrado, se alimenta mejor, come más verdura, fruta y fibra. De este modo toma más vitaminas y minerales y eso repercute en que sus habilidades de expresión sean mucho mejores. 

 

La comida o la cena son los mejores momentos para que la familia se ponga al día

- A la hora de la cena los niños pueden ver contenidos que no son indicados para ellos, produciéndoles un impacto que puede afectarles. Además los niños ven anuncios de comida que no es aconsejable ni sana para ellos, orientado de manera incorrecta sus hábitos o apetencias.

- A la hora de la comida o la cena hay que centrarse en alimentarse de manera correcta y la televisión entretiene y despista. Hay que enseñar a los niños a comer bien, a masticar correctamente, a utilizar bien los cubiertos, a no mancharse. Por esta razón es importante que nada les distraiga.

- La televisión hace que mientras se come no se controle la cantidad de comida ingerida, ni la calidad de los mismos. Alimentarse pasa a un segundo plano. El cerebro no asume que se está saciando y tendremos hambre mucho antes. 

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