Shirley MacLaine, sin tapujos

Aún está en el cine la película 'Como Reinas', en la que comparte cartel con Jessica Lange (como ella, otro torbellino imparable) y Demi Moore. Aprovechamos para contarte algo más sobre su vida porque, además de que es hermana de Warren Beatty y no se calla una... Quizá no sepas mucho más.

¿Cuál es tu característica más remarcable?”, le preguntaron en una revista. “Mi cinismo humorístico”, respondió. “¿Y cuál piensas que es la virtud más sobrevalorada?”, continuaron. “La monogamia”. Shirley MacLaine, de nacimiento MacLeane Beaty (se cambió el apellido harta de que lo pronunciaran mal), siempre ha dicho lo que nadie se atrevía a decir. Por eso -y por ese humor del que hace gala- es tan bueno su discurso de aceptación de su único Oscar, que finiquitó con un: “Me lo merezco”.

Enamoradiza y sin ataduras

Su concepción de las relaciones incluso ahora es más abierta de lo habitual, pero entonces era un escándalo. Su matrimonio con Steve Parker duró 30 años, durante los cuales reconoce que ambos tuvieron sus historias, porque nunca fue “posesiva” ni “sexualmente celosa”. Entre sus conquistas de aquellos tiempos se cuentan Robert Mitchum, Yves Montand o el primer ministro canadiense Pierre Trudeau; pero tampoco se considera promiscua: con cada uno se veía de media unos 3 años.

Una vida no es suficiente

“Me enamoré de alguien en cada película que hice los primeros 30 años”, ha dicho; y suponemos que no paró tampoco después. Eso convierte su experiencia en el mundo del cine y del amor en una carrera que ya supera las seis décadas. Y a pesar de ser una vida completa, parece que no tiene suficiente con una. Quizá por eso sea una obstinada defensora de la reencarnación -“que no una loca”, dice, porque ha leído mucho sobre el tema-. Ha escrito sobre ello en más de una decena de libros y asegura que en sus vidas pasadas ha sido desde una huérfana criada por elefantes hasta una de las modelos de Toulouse-Lautrec. Cómo no adorarla.

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