Ven a conocer Las Palmas

Dicen que Las Palmas de Gran Canaria tiene uno de los mejores climas del mundo gracias a su situación –está junto al Trópico de Cáncer– y a los vientos alisios que proceden del norte del Atlántico. Su temperatura media en invierno es de 17 ºC y en verano de 25 ºC, toda una delicia que permite disfrutar de un agradable baño en el mar los doce meses del año. Pero Las Palmas es mucho más que rayos de sol y playas de arena en las que tumbarse y pasar un buen rato, como esta famosa de Las Canteras que mostramos en la imagen principal. La capital de esta isla canaria es una ciudad con más de 500 años de historia que tiene mucho que mostrar a sus visitantes. Uno de sus palmenses, Rosa María Almeida, nos ayuda a hacer un recorrido por las partes más significativas de la ciudad.

 

LOS ENCANTOS DE TRIANA

Comenzamos el recorrido por la ciudad en uno de los barrios más antiguos, el de Triana, porque es la zona en la que Rosa María pasea cada día. En este barrio se mueve nuestra guía en Las Palmas como pez en el agua, ya que está muy cerca de su casa y pertenece a esa área de influencia en la que realiza sus idas y venidas cotidianas. Con ella iniciamos el paseo en el parque de San Telmo, en el que hay una ermita y dos quioscos de estilo modernista.

 

A Rosa María, profesora de piano ya jubilada, le gusta especialmente el dedicado a la música. “Es un emblema de la ciudad”, nos dice. Desde allí nos invita a entrar en la calle Triana, una vía peatonal y el corazón del barrio. Sus edificios modernistas conviven en perfecta armonía con el bullicio de las múltiples tiendas que emergen en sus fachadas. Es la parte comercial de Las Palmas. “Todas las calles transversales desde la calle Triana hasta la calle Pérez Galdós están llenas de terrazas y tiendas especiales en las que merece la pena entrar”, explica. Destaca la calle Cano porque es frecuentada por la gente de Las Palmas. “En ella no hay ambiente turístico”, puntualiza.

 

En las inmediaciones está la plaza Caraisco, “un lugar habitual de encuentro de muchos canarios”. Aquí se sitúan dos edificios emblemáticos: el Gabinete Literario, de estilo neoclásico, y el Hotel Madrid. Justo en este hotel es donde Rosa María nos aconseja hacer un descanso y tomar un café para posteriormente continuar hasta el Teatro Pérez Galdós, cuyo diseño tiene influencias de la arquitectura italiana. Hay visitas guiadas que cuentan la historia del edificio, pero para conocerlo por dentro lo mejor es “acudir a un concierto u otro espectáculo que esté en ese momento”, aconseja nuestra amiga. A los interesados en la oferta cultural de la ciudad les gustará también el Teatro Cuyas, en la calle Viera y Clavijo, paralela a Triana, en donde programan espectáculos durante todo el año. Dentro de este recinto hay un encantador patio con una terraza y un restaurante. “Los precios son muy buenos “, señala Rosa María. 

 

Vegueta, el barrio histórico

Seguimos por la calle Muro y nos topamos con la catedral de Santa Ana. Ya estamos en Vegueta, el barrio más antiguo de Las Palmas. En la misma plaza de Santa Ana en la que está la catedral podemos ver las Casas Consistoriales, el Obispado y la Casa Regental, que dan cuenta de los siglos de historia que han transcurrido en la ciudad. Rosa María destaca también la Casa de Colón (Colón, 1), en la que se puede conocer un poco más de los detalles de su viaje hacia América. Y de un estilo diametralmente opuesto, el Museo de Arte Contemporáneo-CAAM (Los Balcones, 1). Sin embargo, para nuestra amiga en la ciudad “lo mejor de Vegueta es pasear por sus calles empedradas y perderse” para contemplar sus balcones de madera, las fuentes, las placitas de estilo colonial... Además, el barrio “está lleno de tascas, restaurantes y cafés”.

 

Las Canteras, playa urbana

Y mientras nos tomamos las famosas papas arrugás con mojo rojo y mojo verde, dejamos tiempo para ir a la playa. Y si hay un lugar de visita obligada en Las Palmas de Gran Canaria es la playa de Las Canteras. “Yo voy todo el año”, asegura Rosa María, y lo hace siempre acompañada de un libro. Le gusta acercarse a una hora temprana, entre las 10 y media y las 11, cuando no hay casi nadie. “Se disfruta mucho más”, dice. Las Canteras es una playa urbana, la principal de la ciudad y la más turística, aunque también es a la que suele acudir la mayoría de los habitantes de Las Palmas –ostenta la Bandera Azul de la Unión Europea y la Q de Calidad Turística–.

 

Sus más de 3 kilómetros de arena dorada están flanqueados por un paseo poblado de animadas terrazas. La playa se extiende desde la zona llamada La Puntilla, en el extremo norte, hasta el Auditorio Alfredo Kraus (en honor al tenor canario más internacional), en el lado sur. Este eje de la vida cultural de Las Palmas es uno de los escenarios del Festival de Música de Canarias que se celebra cada año en los meses de enero y febrero. El de 2015 se inauguró el pasado 11 de enero y durará hasta el 13 de febrero. Por su formación musical, Rosa María vive muy especialmente este evento. “Cuando termina el festival, empieza la temporada de Ópera en el Teatro Pérez Galdós”, nos recuerda.

 

La sorpresa de Ciudad Jardín

Devolvemos nuestra mirada al interior de la ciudad. “Queda mucho que ver y descubrir”, insiste Rosa María, “como el Pueblo Canario”, un complejo compuesto por casas inspiradas en la arquitectura tradicional canaria. Allí se encuentra el Museo Néstor, que expone la obra del pintor grancanario Néstor Martín-Fernández de la Torre, a quien precisamente se debe la idea de este complejo. Todo está en un barrio residencial llamado Ciudad Jardín que cuenta con el fantástico Muelle Deportivo que vemos en la imagen. “Se lo debemos a los ingleses”, cuenta nuestra amiga. Aquí tenían su casa los ricos navieros británicos que dominaban la vida económica de la isla en el siglo XIX.

 

Por Raquel Mulas

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