Revista Mía

¡Mi hijo se despierta sonámbulo!

¿Es peligroso despertar a un niño sonámbulo? ¿Puedo provocarle un paro cardiaco o trastornos mentales? Respondemos a tus dudas.

Autor: Á. I.
El sonambulismo es un trastorno incluido en el grupo de las parasomnias (para: relacionado con; somnus: sueño), que son conductas anómalas que aparecen durante el sueño. El sonambulismo aparece en un 12-20 % de niños y adolescentes, normalmente entre los 5 y los 12 años, y es generalmente benigno (los expertos lo llaman sonabulismo sosegado, pues no suele estar relacionado con conductas más violentas, como pegar patadas o defenderse de sus sueños, como sí les pasa a algunos adultos) y autolimitado; es decir, que se les acaba pasando con la edad.
Sin embargo, hay toda una mitología creada en torno a esta anomalía del sueño. Los padres se preguntan si sus hijos pueden acabar escapándose de casa dormidos, o si tendrán un paro cardiaco por el susto de salir del trance. La doctora Milagros Merino Andreu, miembro de la Sociedad Española de Sueño (SES), responde a tus dudas.

¿Qué puede llegar a hacer dormido?

"Durante los episodios, el niño se levanta de la cama y camina sin ser completamente consciente", dice la experta. A veces, esto conlleva unas conductas más complejas, "como correr, gritar, prepararse un bocadillo o salir de casa, manteniendo los ojos abiertos y respondiendo a las preguntas de forma ininteligible o carente de significado", dice la doctora, y además, sin recuerdar nada de lo que ha pasado al despertar por la mañana. Como no son conscientes de que están caminando, pueden tropezar o darse algún golpe; por lo que es recomendable que tomes algunas medidas de seguridad como cerrar su habitación, bloquear escaleras o retirar algunos muebles.

¿Es peligroso despertarle?

"Como los episodios surgen en la fase de sueño profundo, que es más abundante durante el primer tercio de la noche, es difícil despertarle", explica la doctora. "Durante esta etapa la actividad cerebral, la respiración y la frecuencia cardíaca son más lentas, por lo que al ser estimulado se provoca un despertar brusco con una taquicardia y la sensación de susto en un niño que, aunque camina por la habitación, realmente está durmiendo".
Sin embargo, es falso que al despertar a un sonámbulo se le provoque un ataque cardiaco o trastornos psicológicos más allá de estas consecuencias. Lo más aconsejable, recomienda Merino, es acariciarle y acompañarle tranquilamente a la cama; "así podrá "salir" del sueño profundo y pasar a una fase de sueño más superficial, cesando el episodio sin dejar de dormir".
Si tienes alguna duda o problema que solucionar, escríbenos a miarevista@gyj.es. Buscaremos el mejor experto para darte una solución eficaz y a tu medida.
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