Revista Mía

¿Tiene mi hijo demasiadas actividades?

Cada vez son más los padres que se decantan por un sin fín de actividades para el tiempo libre de sus hijos. ¿Dónde está el límite?

Cada vez son más los padres que se decantan por un sin fín de actividades para el tiempo libre de sus hijos. Éstas aumentan las habilidades sociales y refuerzan el conocimiento de los más pequeños, pero, ¿dónde está el límite? Descubre estas pautas que te ayudarán enormemente.

Deja que ellos decidan

Pregúntale que le gustaría hacer y qué actividades prefieren. Quizás quieran ir a clases de baloncesto en vez de ir a violín. También puedes ir con ellos al centro donde se desarrolla la determinada actividad y dejar que también participen en la búsqueda de información sobre la posible clase extraescolar.
Mens sana in corpore sano. Lo mejor y más indicado es que combinen una actividad deportiva con otra de desarrollo artístico. Por ejemplo, puede ir a clases de fútbol y también a clases de pintura para desarrollar su creatividad. El deporte es esencial para los adultos y fundamental para los más pequeños. Al mismo tiempo, actividades como pintura, clases de música o de teatro, ayudan a que nuestro hijo se relacione con otros pequeños y se enriquezcan culturalmente.
Madrugar para ir al cole, salir de clases e ir a la actividad determinada...la rutina también cansa. Tus pequeños también necesitan descansar y pasar tiempo jugando. Trata que, al menos, un día a la semana, estén en casa, disfrutando con sus juegos, leyendo cuentos o jugando en familia. Dos tardes a la semana de actividades son más que suficientes. ¡Que ellos decidan!
Los expertos indican que si el pequeño se ve sometido a mucha presión, puede comenzar a desarrollar síntomas de estrés. Recuerda y ten presente no trasmitirle presión y si un día prefiere quedarse en casa leyendo, concédeselo. Está bien que nuestros hijos conozcan la constancia y compromiso con una determinada actividad, pero, también deben desconectar y disfrutar de la magia propia de la infancia.
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