Revista Mía

Las claves a la hora de viajar con niños

La previsión a la hora de viajar con los más pequeños es fundamental. Tener más o menos controlado cualquier imprevisto puede salvarte de más de un apuro.

Viajar con niños es una gran aventura que puede convertirse en una pesadilla si no preparamos algunas cosas. Por eso necesitas previsión.

¡Al pediatra!

Un aspecto que conviene planificar con bastante antelación es asegurarnos que el calendario de vacunación está al día y no son necesarias vacunas adicionales. Lo ideal es ir al pediatra antes del viaje para abordar todos los aspectos y riesgos específicos del viaje aunque el niño esté perfectamente sano.
También hay que tener en cuenta las infecciones transmitidas por insectos y el mal de altura (sobre todo en destinos con más de 1400 metros de altitud sobre el nivel del mar). El pediatra podrá orientarte en cuanto al tipo de repelentes más adecuados para tus hijos y cómo reconocer el mal de altura y adaptarnos a él.
Dada la alta frecuencia con la que los niños pequeños enferman, conviene llevar en orden toda la documentación y tarjetas sanitarias. Si viajamos al extranjero es una buena idea contratar un seguro sanitario de viajes, ahorraremos dinero y sobre todo disgustos.
Si tu hijo padece alguna enfermedad crónica, un informe actualizado será de gran utilidad sin olvidar los medicamentos y recetas que necesita, también información sobre la necesidad de permisos o visados de medicación para ciertos países. Además los niños con alergias alimentarias graves deberán llevar en todo momento 2 auto-inyectores de adrenalina además de antihistamínico y corticoide.
Además es conveniente viajar, siempre, con un pequeño botiquín.
El medio de transporte dependerá en gran medida del destino; el coche da flexibilidad y el avión la rapidez; con niños muy pequeños y recién nacidos el tren de alta velocidad puede ser una excelente opción.
A la hora de viajar en avión el uso de chupetes o masticables pueden prevenir las molestias de los cambios de presión. La sedación en niños para los viajes largos es muy demanda por los padres, pero siempre es preferible sustituirla por juegos, películas y distracciones. Sólo en casos muy seleccionados la usaremos, y siempre bajo supervisión directa del pediatra. En viajes transoceánicos conviene hacer la adaptación previa para minimizar el jet-lag que también afecta a nuestros hijos.
Cuando viajemos a países en desarrollo, hay que ser muy cuidadosos con el agua, origen de muchas infecciones. Lo mejor es consumir agua embotellada, evitando consumo de hielos, alimentos poco cocinados o productos adquiridos en puestos callejeros.
Algo tan placentero como un viaje puede ocasionar ansiedad y miedos en los niños, especialmente en los más pequeños, por lo que hacerles partícipes de los preparativos y permitirles llevar algún juguete o mantita puede ayudar al respecto.
La preparación de un viaje con niños requiere de una planificación adecuada y merece sin duda una visita específica con su pediatra, que nos podrá aconsejar al respecto.
Por: Dr. Luis Martín Jiménez, pediatra y miembro de Doctoralia.
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