Revista Mía
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¿Cómo le afecta una mudanza a tus hijos?

Te presentamos varios consejos para que la mudanza sea un proceso sencillo para los más pequeños.

La mudanza es un proceso muy impactante en los más pequeños. Los niños tienen que adaptarse a un nuevo hábitat, a un nuevo entorno vecinal y a una infinidad de cambios que, si no se hacen en armonía, pueden afectar enormemente a nuestros hijos. Sigue estos consejos para que la mudanza sea un proceso simple y sencillo.

Antes de adentrarte en las dinámicas propias de la mudanza como empacar cajas, deshacerte de todo aquello que no sirve y, en definitiva, tener la casa llena de objetos y maletas, habla con tus hijos.
Explícales que os mudáis a otro barrio, a un lugar más confortable y óptimo dónde conocerá otros parques y nuevos amiguitos sin que su hábitat actual caiga en el olvido. Explícaselo de manera sencilla, tranquila y divertida.
Así se sentirán más cerca de la dinámica familiar y, por ende, más valorados. Propónles actividades sencillas como recoger su cuarto, hacer una lista de los juguetes que se quieran llevar o ayudarte a hacer maletas.
Además, aprender a deshacerse de aquello que está obsoleto o ya no sirve, como juguetes u otros accesorios infantiles, les será muy útil para su desarrollo personal.
Las despedidas no tienen que ser siempre un sinónimo de tristeza. Explícale que volveréis a menudo al antiguo barrio residencial y que su nueva casa le espera con ganas.
Los niños pueden mostrarse tristes y llorar por el nerviosismo que la nueva situación les pueda crear. Por ello es fundamental que los consueles, les abraces y les ofrezcas todo el apoyo para sobrellevar el cambio.
Una vez llegados a la nueva casa, deja que exploren y expriman todo lo que el nuevo cambio les pueda aportar.
Enséñales sus nuevos cuartos, acompáñalos a dar una vuelta por la nueva casa y déjales que participen en la disposición de sus nuevas habitaciones. Ello hará que interioricen más su nuevo hogar.
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