Revista Mía

¡Alerta, Ballena Azul!

En este caso, al hablar de Ballena Azul, no nos referimos al supuesto riesgo de extinción de este cetáceo, sino a un perverso juego de moda entre adolescentes que consiste en 50 pruebas cuyo reto final es quitarse la vida. Seis chicas rusas de un colegio de Marbella son las últimas víctimas en España.

Captar adolescentes

Parecía que España se libraría de los efectos de la Ballena Azul hasta que el pasado mes de abril conocimos que una joven barcelonesa de 15 años, participante en este macabro juego, fue rescatada por sus familiares de una muerte prematura. Igualmente, a principios de mayo, la directora de un centro, en la isla de la Palma, en el que estudiaba un menor de 13 años, evitó un fatal desenlace al advertir a la policía que presentaba cortes muy significativos en uno de sus antebrazos. Dos adolescentes en el País Vasco, otros cinco menores en Cataluña y, recientemente, seis chicas de un colegio ruso en Marbella se suman a estos casos de jóvenes ‘secuestrados’ por un juego autodestructivo que se ha propagado en la Red como la pólvora.

Juegos iniciáticos

¿Qué impulsa a un adolescente a arriesgar su vida en un mecanismo tan peligroso? Para el psiquiatra Sergio Oliveros, “este tipo de retos macabros tiene estrechas similitudes con los juegos iniciáticos de paso de la adolescencia a la edad adulta, propios de sociedades tribales y sectas”. El hecho de que se desarrollen en redes sociales tiene una clara explicación: “Como nueva forma de pertenencia al grupo, las redes pueden hacer del adolescente solitario y sin arraigo social, a menudo afectado por baja autoestima, bullying o depresión, un objetivo vulnerable. A diferencia de lo que le sucede en el mundo real, en las redes sociales, el adolescente se siente reconocido”, sostiene el experto.
tracking