Revista Mía

Como hacer crepes caseras, los mejores trucos

Si quieres triunfar haciendo auténticas crepes toma nota de la lista de ingredientes, los utensilios indispensables y las mejores técnicas para que te queden perfectas.

Las crepes son una receta fácil y rápida para preparar en cualquier ocasión y disfrutar de un postre casero y ligero que puedes acompañar o rellenar con tus ingredientes favoritos. El secreto está en la masa, esa mezcla a base de huevo, harina, mantequilla y leche ¿no sabes cuáles son las cantidades exactas? Toma nota: Para preparar la receta tradicional necesitarás 125 g de harina, 2 huevos, 250 ml de leche, 50 g de mantequilla y una pizca de sal. Derrite la mantequilla antes que nada y mézclala con el resto de ingredientes con ayuda de la batidora, así te asegurarás de que no queden grumos y que la masa te quede suave y lisa. Además las tendrás listas en poquísimo tiempo, y es que se cocinan a la plancha en una sartén antiadherente 2 minutos por cada lado. Estos son los mejores trucos para que tus crepes queden perfectas:

1. La batidora siempre

Una buena crepe debe tener una textura homogénea, sin grumos y que sea muy fina. Para ello es fundamental hacer bien la masa desde el principio. Coloca en el vaso de la batidora la leche junto con la mantequilla derretida, agrega entonces la harina, el azúcar y una pizca de sal y bate hasta que los ingredientes estén perfectamente integrados. Incorpora los huevos a la mezcla anterior y bate de nuevo hasta que obtengas la masa perfecta: suave y sin grumitos.

2. Respeta las cantidades

Hacer repostería a ojo nunca ha sido una buena idea, y es que dicen que la pastelería y la repostería es una ciencia exacta, es decir, las cantidades son las que son. Si quieres que tus crepes queden siempre perfectas, utiliza las mismas cantidades de cada ingrediente para elaborar la receta. Así conseguirás la textura idónea. Aunque te parezca demasiado líquida, la masa tiene que quedar justo así para que cuaje posteriormente en la sartén.

3. Aromatiza la masa

Potencia el sabor de tus crepes aromatizando la leche antes de incorporarla a la receta. La mejor forma de hacerlo es calentándola con una ramita de canela y un trozo de ralladura de limón. Si prefieres un sabor más dulce, una cucharadita de esencia de vainilla le dará un sabor inconfundible. Y nunca te olvides de añadir una pizca de sal, el contraste que se crea entre el dulce y salado es indispensable para que queden deliciosas.

4. Utiliza una sartén antiadherente

Usando una sartén en malas condiciones sólo conseguirás que tus crepes queden adheridas al fondo, se quemen por una parte y queden crudas por otras, por no mencionar que será imposible darles la vuelta. Una buena sartén antiadherente es la única forma de que te queden perfectas, además tienes la ventaja de que no necesitarás engrasar la sartén para hacer tus crepes, con lo que no tendrás remordimientos por agregar calorías de más al plato.

5. La sartén, bien caliente

Es fundamental que no viertas la masa de la crepe sobre la sartén hasta que esta no esté bien caliente. De lo contrario, no conseguirás que la masa cuaje de manera uniforme y el resultado será desastroso. Pon la sartén sobre el fuego al máximo y espera un par de minutos antes de verter la mezcla con un cacito hasta cubrir la base de la sartén. Si prefieres engrasarla un poco, será suficiente con que añadas una gota de aceite de oliva y la extiendas por toda la superficie de la sartén con papel de cocina.

6. Extiende la masa

Una vez vertida la masa sobre la sartén, coge la sartén por el mango, levántala y gírala levemente hasta que consigas que la masa se extienda cubriendo toda la superficie de la sartén. Será suficiente con que agregues un pequeño cacito de masa para cada crepe.

7. Controla la temperatura y el tiempo de cocción

Aunque la sartén deba estar bien caliente, asegúrate de que la temperatura no sea excesivamente alta, ya que si esto ocurre, corres el riesgo de dorar tus crepes demasiado o inclusive peor, quemarlas. Para ello retira de vez en cuando la sartén del fuego para cocinar las crepes alternando con la sartén sobre el fuego. El tiempo de cocción de la crepe no debería nunca superar los 2 minutos.

8. Conserva las crepes

No hay nada peor que después de todo el trabajo que has pasado elaborando los crepes los sirvas fríos porque no los hayas conservado correctamente. Si los quieres servir templados, colócalos uno encima de otro sobre un plato llano y cúbrelos con papel de plata, así conservarás más tiempo el calor.
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