Revista Mía

Cómo sacarle el mejor provecho al queso

El queso puede ser el picoteo perfecto de una comida o cena. Te damos unos cuantos consejos que has de seguir para sacarle el máximo provecho a este manjar.

  • Autora: Inma Coca
Pocos alimentos hay tan resultones, versátiles y queridos como el queso. La gran mayoría pueden aguantar bastante tiempo en la nevera, no requieren ni dotes culinarias ni grandes recetas para prepararlos y, además, son un alimento con una gran calidad nutricional, gracias a su composición. Sin duda, razones no le falta para ser el picoteo perfecto. Pero como no todo vale, estos son los cuatro consejos que has de seguir para sacarle el máximo provecho.

Atención a la temperatura

La ideal está entre 18 y 20 ºC, para los blandos, y no más de 24 ºC, para los duros. Por eso, es importante sacarlos de la nevera antes de su consumo, para así apreciar todas sus cualidades.
Además de intentar retrasarlo hasta el último minuto, para evitar que se sequen–especialmente, los más tiernos–, cada tipo de queso tiene un corte que le favorece. Nadie duda que el curado tipo manchego se corta en cuñas, pero tal vez no sepas que los más añejos y duros, como puede ser el parmesano, es mejor romperlo en pequeños trozos o lascas.
Sobra decir que el pan es el mejor amigo del queso, pero también las frutas frescas. De ahí el motivo por el que se colocan uvas o higos en las tablas de queso: para limpiar el paladar entre un tipo y otro. De igual forma que, cuando elegimos un perfume, se huele café para diferenciar el siguiente aroma, en este caso, una uva puede provocar el mismo efecto. También es aconsejable comenzar a degustar los más suaves y terminar con los fuertes: después de un cabrales... nada tendrá sabor.
O, al menos, eso dicen en Suiza cada vez que se sirve una  fondue (plato tradicional de queso fundido), puesto que existe la leyenda de que, si comes queso y bebes agua, la digestión en mucho más pesada. Pero ¿será debido al agua o la grasa que contiene el queso? En cualquier caso, el vino blanco potencia el sabor de muchos tipos, como el brie o el de cabra, mientras que los más duros, como el manchego, mejor con vino tinto. Mención especial merecen los quesos azules, para los que su mejor compañero de viaje es un vino dulce.
Lo mismo que tienes en el cajón de los cubiertos un cortapizzas, entre la vajilla, unas copas de vino, y, en la despensa, una bolsa para guardar el pan, el queso bien merece su propio menaje. He aquí algunos de los utensilios a los que puedes sacar más provecho.
Cada queso requiere un corte y, por eso, para cada corte se necesita un tipo de cuchillo. La forma de su punta es la clave para lograr el efecto deseado.
Quesera
Puede ser un bonito objeto de decoración, pero es más importante aún su función para guardar los quesos hasta el momento de su consumo. Sobre todo, los más duros, que requieren una temperatura de entre 22 ° y 24 °C y, por lo general, los guardamos en la nevera.
'Fondue'
El regalo perfecto para cualquier amante del queso y el plan ideal para una comida diferente, sabrosa y divertida. ¡Cuidado, que es adictiva!
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