Revista Mía

La mejor tabla de quesos

Consejos para que tu tabla de quesos sea perfecta. ¡Apunta!

Una tabla bonita de madera o pizarra, quesos de diferentes tipos, cortes y aromas y unas uvas y panecillos para darle color. No hay aperitivo más resultón, sabroso y sencillo de preparar que una tabla de quesos. Aquí tienes unos consejos para que la tuya sea perfecta.
  • Para que se considere tabla de quesos y no una ración sin gracia, has de incluir entre seis y ocho variedades. Esta cifra también depende de la cantidad comensales, pero, por lo general, así podrás incluir diferentes sabores, texturas e intensidades.
  • Juega con los cortes a la hora de disponerlos. Recuerda que cada queso tiene una forma de presentación (cuñas, cuadrados, bastones...).
  • En orden. Para ponerlo fácil a tus invitados, coloca los quesos siguiendo el orden en el que deban consumirse, es decir, primero los más suaves y, al final, los de sabor más intenso.
  • ¿Algo original? Modifica algunas ‘reglas’ y pon las tuyas propias. Por ejemplo: una tabla solo con quesos nacionales o, todo lo contrario, que cada pieza sea de un país.
  • Los invitados que no pueden faltar. Si sigues las indicaciones de los expertos, tu tabla de quesos debe incluir, al menos, un queso azul (gorgonzola o roquefort) uno blando (brie o de cabra), uno duro (parmesano o gouda), y otro envejecido (manchego o zamorano). A partir de aquí, repite los que más te gusten, siendo lo ideal que aparezcan dos tipos por categoría.

Dale un toque especial

Elegir los quesos, proponer la disposición y decorar con gusto debe ser algo placentero, pero, en ocasiones, es todo lo contrario y termina siendo un auténtico quebradero de cabeza. Por eso, cada vez es más habitual encontrar empresas especializadas tanto en elegir las variedades más apropiadas para cada uno como en ofrecer una presentación única que dejará impactados a tus invitados. Ahora que las reuniones son tan reducidas, vamos a llevar el ‘mejor poco, pero bueno’ también a la mesa.

Algunas curiosidades sobre el queso. ¿Sabías que...?

  • A los amantes del queso se les llama turófilos. Palabra de origen griego que surge de la unión entre tyros que significa ‘queso’ y filo, que traducimos como ‘amor’. Así, da como resultado la acertada decisión de ‘amante del queso’. ¿Te define?
  • La primera fábrica dedicada al queso se inauguró en Suiza, en 1853.
  • El queso ‘cheddar’ es el más popular del mundo, seguido de la italiana mozzarella, el gouda, originario de Holanda, y el brie francés.
  • Es uno de los productos más antiguos. A pesar de que existen múltiples teorías sobre su procedencia, para sorpresa de muchos, esta no es ni Suiza ni Francia, sino la antigua Mesopotamia. Es allí donde se encontró el primer documento gráfico de la historia sobre su producción, en concreto, en un friso llamado La lechería. En la antigua Roma, el queso ya era un alimento habitual en la dieta y no ha dejado de consumirse hasta nuestros días.
  • El reino de la vaca. Aunque se puede elaborar queso a partir de cualquier leche procedente de un mamífero, la más común en todo el mundo es la de vaca.
  • Existen más de dos mil tipos, cifra que es tan solo una aproximación, ya que, de cada queso, existen infinidad de variantes. Tenemos la suerte de vivir en uno de los países más queseros, ya que, solo dentro de nuestra frontera, se catalogan 200 clases. Además, 26 de ellos cuentan con el sello de denominación de origen protegida (D. O. P.). Eso sí, el manchego es el más consumido y reconocido fuera de nuestras fronteras.
  • Estados Unidos es el mayor productor de queso, llegando hasta el 30 % del total de los 20millones de toneladas que se producen en el mundo. Cifra que aumenta cada año.
  • El país que más consume es Grecia. Un griego puede llegar a comer hasta cerca de 30 kilos al año de media. ¿Su favorito? El feta, como no podía ser de otra forma. Este queso fresco elaborado en salmuera supera la cifra de los tres cuartos del consumido en Grecia. En cuanto a España, nuestro consumo de queso no supera los 3 kilos por persona.
  • El queso de los 1.000euros. El queso pule es el más caro del mundo. Se elabora en los Balcanes y su rareza no solo la determina que se elabora con leche de burras que están en peligro de extinción, también que, para producir un kilo de este queso, se requieren 25 litros de leche. Le sigue de cerca el que producen en Suecia con leche de alce.
  • Es adictivo. Y no solo lo dicen los grandes amantes del queso, también varios estudios que relacionan una proteína llamada caseína con la sensación de bienestar al hacer la digestión. Algo similar a la sensación que tenemos cuando se liberan las endorfinas, las hormonas de la felicidad.
  • El 27 de marzo es el Día Internacional del Queso. ¿Ya sabes cómo vas a celebrarlo?
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