Revista Mía

​​Pan de arándanos: una alternativa muy fácil de hacer (y dulce)

Si te gusta el pan de plátano es muy probable que el pan de arándanos se convierta en otra de tus opciones favoritas. Ideal para el desayuno o la merienda, es muy fácil de hacer.

Aunque menos conocido que otros bizcochos o panes más populares, como podría ser el caso del tradicional Banana Bread (o pan de plátano), es cierto que el pan de arándanos es una de esas opciones maravillosas para disfrutar en el desayuno o en la merienda, para nuestro próximo brunch o té de la tarde.
Es un pan muy elegante, a la par que bonito, ya que su textura esponjosa y suave se combina a la perfección con los trozos de arándanos, que le proporcionan también cierto sabor dulce, y una apariencia única.
Es una opción muy simple y sencilla de elaborar, que puede hacerse tanto con arándanos frescos como congelados (después de haberlos descongelado, claro está). Además, espolvoreando azúcar sobre los arándanos para liberar sus jugos ayudará a equilibrar su sabor.
¿Y cómo conseguir una textura agradable? Lo aconsejable es añadir la mantequilla y los ingredientes secos utilizando para ello una batidora de repostería, una opción algo diferente a otros panes de elaboración igualmente rápida en los que los ingredientes húmedos y secos simplemente se combinan hasta que se humedecen por completo.
Lo aconsejable es preparar este pan el día anterior al momento en que planeamos servirlo, ya que ayudará a que los delicados sabores del pan se mezclen a lo largo de toda la noche. Y lo que es aún mejor: será mucho más sencillo de cortar y servir al día siguiente, en lugar de disfrutarlo al momento, una vez se haya enfriado.

Receta de pan de arándanos

Foto: Istock

Receta de pan de arándanosFoto: Istock

Ingredientes:
  • ½ taza de manteca vegetal
  • ½ taza de nueces picadas en trozos grandes
  • ½ taza de arándanos rojos cortados por la mitad
  • ¼ taza de azúcar + 1 taza de azúcar
  • 3 tazas de harina
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • ½ cucharadita de sal
  • 3 cucharaditas de ralladura de limón
  • 2 huevos
  • 1 taza de leche
Elaboración:
Comenzamos preparando todos los ingredientes en las cantidades indicadas. Engrasamos y enharinamos un molde alargado.
Espolvoreamos las nueces de forma uniforme sobre el fondo del molde.
En un cuenco pequeño mezclamos los arándanos con la ¼ taza de azúcar, y los dejamos reposar mientras empezamos a preparar la masa.
Tamizamos la harina, añadimos la taza restante de azúcar, la levadura y la sal. Mezclamos muy bien. Cortamos la manteca con la ayuda de una batidora de repostería, o un tenedor, hasta que se parezca a una harina de textura gruesa.
Añadimos las nueces restantes y la ralladura de limón. En un cuenco pequeño, combinamos los huevos y la leche. Una vez mezclados, añadimos todo de una vez a la mezcla de harina, revolviendo hasta que esté húmedo. Agregamos los arándanos azucarados, mezclamos ligeramente y vertemos sobre el molde que hemos preparado. Es conveniente extender con cuidado la parte superior hasta que se quede uniforme.
Introducimos en el horno, y horneamos a 180 ºC durante 1 hora y 10 minutos, o hasta que al introducir un palillo de madera cerca del centro salga limpio.
Cuando haya alcanzado este punto de cocción, retiramos del horno y dejamos que se enfríe sobre una bandeja de horno de rejilla durante 10-15 minutos. Con cuidado, insertamos un cuchillo en los bordes y en el centro para aflojar el bizcocho, y le damos la vuelta a la rejilla. Lo dejamos enfriar completamente.
Se recomienda, una vez completamente frío, envolver nuestro pan de arándanos con papel film transparente, y conservarlo durante toda la noche a temperatura ambiente, lo que permitirá que los sabores se combinen y se mezclen entre sí, y facilitará el corte al día siguiente.
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