Revista Mía

Mi receta dulce favorita: mermelada de fresas

¿Hay algo mejor que disfrutar de una deliciosa mermelada de fresas casera con la que acompañar nuestros desayunos y meriendas?

Por fin llegó la primavera. Es mi estación favorita del año, no sólo las plantas y árboles empiezan a florecer, sino que el tiempo mejora considerablemente (en mi tierra esto no siempre se cumple desgraciadamente), y los días cada vez son más largos. Las temperaturas se mantienen en puntos intermedios y dejamos atrás el gélido invierno una vez más, para acercarnos poco a poco a un nuevo verano. En las calles se respira polen y alegría, se llenan las terrazas de los bares, y con el cambio de hora ganamos vida y horas de luz.
Foto: Istock

Mermelada de fresasFoto: Istock

Yo siempre intento tirar mucho de los productos de temporada, no sólo son los que están en su estado pleno y más óptimo para su consumo, sino que además su precio es el más competitivo debido a la alta producción. La tierra nos arroja los productos de temporada y tenemos que aprovecharlos.
Y en primavera (incluso algo antes) empezamos a ver que las cestas de fruta en supermercados y fruterías se empiezan a teñir de rojo pasión (mi color favorito, por cierto). Llegan los primeros fresones. Ya a finales de marzo empiezan a llegar fresas y más fresas, cada vez en mejor estado y mejor precio, y no puedo evitar comprar cestas y cestas. No sólo me gustan como fruta para picar, sino que me parece un ingrediente maravilloso para incorporar en nuestras recetas y en nuestro día a día.
Os traigo mis dos recetas favoritas para cocinar con frutas. Hoy os cuento la receta dulce por excelencia, y en el próximo artículo os traeré la receta salada elaborada con esta fruta que más me gusta.
¿Qué mejor manera tenemos de introducir las fresas en una receta sencillísima y fácil, que podemos incluir en nuestro desayuno y en el de los más pequeños (les encanta)? Nada más y nada menos que una buena mermelada.
La mermelada no deja de ser una forma de tomar fruta confitada. La podemos hacer de cualquier fruta (melocotón, albaricoque, frutos rojos…) pero mi favorita es, sin lugar a dudas, la mermelada de fresa, que a su vez es la más clásica de todas.
Su elaboración es sencillísima, os recomendaría siempre cocinarla en casa, ya que los botes que nos venden en supermercados, aunque nos salgan incluso más económicos, llevan muchos aditivos y conservantes.

Algunos consejos útiles

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Consejos para hacer la mejor mermelada de fresasFoto: Istock

Yo la guardo en la nevera para que se conserve mejor. Ya tenemos nuestra mermelada de fresa lista para hacernos unas buenas tostadas de desayuno (con una base de mantequilla) o para utilizar en nuestras recetas de repostería.
Os aconsejo que guardéis esta receta a la que recurriremos en el futuro con nuevas recetas ya que podemos utilizar esta mermelada como condimento en tartas, postres, helados… ¡es una auténtica delicia!

Ficha 

  • Tiempo de preparación + de dos horas
  • Tiempo de cocción 2 horas
  • Porciones 6
  • Tipo de receta (n/a)
  • Precio -

Ingredientes

  • 1 kilo de fresas maduras
  • 1 kg de azúcar
  • Un chorrito de zumo de limón

Preparación

A mí me gusta dejar las fresas macerando previamente 24 horas

Así se impregnan bien con el azúcar y absorben bien todo el dulzor que requeriremos en el resultado final, quedando la confitura mucho más lograda y un mejor resultado

Para ello, ponemos las fresas en un cazo, y echamos todo el azúcar y un chorrito de limón (hará de conservante)

Removemos bien para que impregne todo bien y tapamos con un trapo

Dejamos reposar (con 12 horas valdría pero si aguantamos 24 horas será mucho mejor)

Pasadas las 24 horas, las fresas junto el azúcar habrán formado un almíbar maravilloso

Cuidado con este paso, porque son altamente adictivas

Hay que tener cuidado para no comértelas todas así de lo buenas que están (también se pueden utilizar así para comerlas en merienda o desayuno, tal cual)

Ponemos la olla a fuego lento, y dejamos que la mermelada se vaya haciendo y vaya reduciendo el líquido poco a poco

Sin dejar de remover y de controlar continuamente, una vez veamos que la mermelada tiene la textura que buscamos (en una hora máximo la tenemos), retiramos del fuego y dejamos enfriar

Una vez nuestra mermelada haya enfriado, la verteremos en un tazo de cristal, donde se mantendrá en buenas condiciones incluso dos meses o más

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