Revista Mía

Receta de jamón glaseado con jengibre

Tanto para Navidad como para Fin de Año, no hay duda que las recetas de carne siempre triunfan. Pero podrías sorprender a tus invitados con este exquisito jamón glaseado con jengibre, tan fácil de hacer como delicioso.

Siempre es un buen momento para celebrar las fiestas navideñas con un delicioso jamón, el cual procede de la pata trasera del cerdo, que luego se cura mediante salazón en seco o en salmuera, y que puede comprarse ahumado o sin ahumar, lo que dependerá de cada gusto personal.
Y es que hay pocas cosas tan festivas como un jamón navideño. Ya sea bañado con almíbar pegajoso, tachonado de clavo, o servido bien regordete y rosado con su piel oscura cocinada por el calor del horno, el jamón es, indudablemente, el rey de la fiesta en muchas casas.
Aunque es cierto que el jamón glaseado es más popular en otros países, como es el caso de Inglaterra o Estados Unidos, en nuestro país también hay muchas familias que optan por cocinarlo para Nochebuena o Nochevieja. Principalmente porque se trata de una opción apetitosa, muy jugosa, fácil de elaborar y que, sobre todo, se lleva muy bien con infinidad de elaboraciones, ya que tiende a ser bastante versátil.
Y es una opción tan deliciosa que el jamón glaseado se puede convertir en la pieza central de una mesa durante las fiestas navideñas. Es más, visualmente, un jamón se puede decorar para la Navidad, cosa que no ocurre con el cerdo o el pavo, ya que no suelen tener ese factor sorpresa.
Aunque puedes comprar carne de cerdo fresca y ponerla en salmuera y hervirla por ti mismo, no hay nada más sencillo como comprar jamón curado, cocido, ahumado y listo para darle nuestro toque final.

Cómo hacer jamón glaseado con jengibre

Foto: Istock

Cómo hacer jamón glaseado con jengibreFoto: Istock

Ingredientes:
  • 2 kg de jamón deshuesado (sin ahumar)
  • 2 ½ l de ginger ale
  • 300 g de azúcar morena
  • 2 cucharaditas de pimienta negra molida
  • 4 cucharadas de jengibre finamente rallado
Elaboración:
Comenzamos poniendo el jamón en una cacerola grande y cubrimos con los 2 litros de ginger ale. Con la finalidad de cubrir el jamón completamente, rellenamos con agua, si es necesario. Añadimos la pimienta negra molida y dejamos que hierva.
Justo cuando el ginger ale empiece a hervir, bajamos el fuego a fuego bajo y cocinamos a fuego lento, después de tapar la cacerola, durante 2 horas y media. Mientras continúa hirviendo a fuego lento, añade más agua si es necesario.
Pasado el tiempo, escurrimos el jamón muy bien y lo reservamos hasta que esté lo suficientemente frío como para poder manipularlo sin temor a quemarnos, mientras hacemos el glaseado.
Para elaborar el glaseado, ponemos el resto del ginger ale en una cacerola pequeña junto con el azúcar moreno, el jengibre rallado y un poco más de pimienta negra molida. Cocinamos a fuego lento, sin tapar, durante 20 a 25 minutos, hasta que la mezcla esté bien almibarada.
Mientras tanto, procedemos a calentar el horno a 190 ºC. Retiramos la piel del jamón, dejando una capa de grasa, y seguidamente marcamos la grasa con un patrón entrecruzado.
Forramos con papel de aluminio una fuente para asar, y transferimos el jamón a la fuente. Cepillamos sobre el jamón con la mitad del glaseado. Introducimos en el horno y asamos durante 15 minutos. Luego, volvemos a glasear con el almíbar restante.
Una vez hecho esto aumentamos la temperatura del horno a 200 ºC, y asamos durante 15 a 20 minutos más, hasta obtener una corteza dorada, ligeramente crujiente y algo pegajosa. Cuando haya adquirido esta apariencia, retiramos del horno y dejamos enfriar durante 15 minutos antes de proceder a cortarlo.
Es sumamente recomendable rociar más glaseado para servir, si así lo deseas.
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