Revista Mía

Dale vida a tus pechugas de pollo con estas recetas

Rica en proteínas y baja en grasa, la pechuga de pollo es un alimento clave en muchas recetas saludables. No obstante, a veces puede pecar de seca o poco sabrosa, por lo que te enseñamos recetas con pechuga de pollo que te van a encantar.

Ligeras, saludables y muy asequibles. El pollo es en general una carne blanca muy saludable, sencilla de cocinar y con la que fácilmente podrás improvisar cualquier plato que quede de 10. ¿Qué es eso de que se trata de un alimento aburrido? Habitualmente se asocia a dietas, pero es un ingrediente que preparado de forma original puede sorprender (y mucho) a tus comensales.
A nivel nutricional, la pechuga de pollo es un alimento muy rico en proteínas. De hecho, por cada 100 gramos de producto encontramos casi 30 de proteínas, de ahí que sea habitual encontrarla en menús fitness. Apenas contiene grasas (no suele llegar a los 8 gramos) ni carbohidratos. También es baja en colesterol, y rica en vitaminas y minerales. Y como la carne de pollo apenas contiene purinas en comparación con otras carnes, es fácil de digerir.
Además, puedes prepararla de mil maneras diferentes y quedará bien de todas ellas: a la plancha, como ingrediente extra de cualquier otra receta, al horno... No obstante y para que quede bien tierna, es aconsejable dejarlas sumergidas en salmuera durante una media hora. Así, se hidratarán y salarán al mismo tiempo. Si eres de las que crees que la pechuga de pollo no tiene mucho que ofrecer, desengáñate con estas recetas. ¡Vamos!

Pechuga rellena de trigueros y queso

Si esta receta no es foodporn, no sabemos qué más puede serlo. Elige pechugas enteras y después córtalas a la mitad, pero sin llegar a separarlas. Introduce espárragos trigueros y queso que se pueda fundir bien y hazlas hasta que todo quede bien derretido e integrado. Eso sí, primero cocina los trigueros aparte para que después estén tiernos.

Pechuga en salsa de champiñones

Con recetas como esta, la pechuga no te quedará seca nunca más. Para la salsa (te recomendamos ser generosa, pues estará mucho más rico) necesitarás nata de cocina, pimienta, parmesano rallado, champiñones y un buen manojo de perejil.

Al horno, con ajo y romero

Lo importante en este caso es seleccionar una pechuga bien gruesa, ya que en el horno corre el riesgo de perder la jugosidad. Condiméntala con sal, pimienta, pimentón, ajo y unas ramitas de romero. Añade un chorrito de aceite de oliva y añade algunas de tus verduras predilectas para acompañar.

Pechuga rellena de berenjena y tomate

Esta pechuga también está rellena, pero en este caso se realizan varios cortes en la superficie de la carne, donde se introducen las verduras y el queso. Puedes utilizar tomatitos cherry, calabacín y berenjena. Hazla al horno junto a unas patatas asadas.

Fiambre de pollo, jamón serrano y zanahoria

Con esta receta, la pechuga adquiere una forma un poco más 'especial'. Y es que puedes hacer tu propio fiambre (en sustitución a las típicas lonchas de pollo comerciales) con pechuga de pollo bien picada, huevos, jamón serrano, zanahoria, coñac, sal y pimienta.

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