Revista Mía

Cómo hacer las fajitas perfectas: rápido y sin complicaciones

Este plato de cocina Tex-Mex es un todo un must cuando se trata de improvisar un plato sencillo pero delicioso. Podrás hacerlo con múltiples ingredientes y siempre quedará muy resultón. Te damos las claves para que te quede de 10.

La cocina Tex-Mex no podría ser entendida sin las fajitas, ese delicioso platillo que consta de carne asada mezclada con verduras variadas y envuelto en una tortilla que bien puede ser de trigo, bien de maíz. Se trata de una opción muy rica, completa y saludable que te sacará de más de un apuro y que los más pequeños de la casa también adorarán. Te contamos los secretos para que te queden irresistibles.

¿Puedes hacerlo al horno?

El horno es tu mejor amigo si eres de las que no soporta poner la cocina perdida y te gusta complicarte lo mínimo posible. Así que sácale el máximo partido posible y utilízalo también para recrear tus recetas favoritas. Las fajitas no son una excepción y puedes elaborarlas al horno. Además, así te asegurarás de que las grasas que ingieres sean mínimas y el resultado tendrá cierto toque ahumado delicioso, además de resultar muy ligero. Además, la receta que te proponemos es un poco diferente a la habitual. Te chivamos cómo prepararlas para que queden de escándalo:
Ingredientes: 
  • 500 gramos de pechugas de pollo o contramuslos deshuesados sin piel (lo que tú prefieras)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de pimienta molida
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de pimentón (mejor si es picante)
  • Salsa de soja
  • Aceite de oliva
  • Miel
  • Zumo de limón
La sal no será necesaria, ya que se trata de una receta muy condimentada y la salsa de soja la incorpora de por sí.
Elaboración:
La clave de esta receta es que el pollo se macere para hacerlo muy sabroso y evitar que quede seco al prepararlo al horno. Asegúrate de que retiras toda la grasa de la carne (si es que la hay) e introduce en una bolsa con cierre tipo zip (las que sueles utilizar para congelar tus alimentos). Pica muy bien el ajo y colócalo en un bol. Después agrega la salsa de soja, el zumo de limón, un poco de aceite, una cucharadita de miel y las especias. Mezcla bien e introduce en la bolsa donde previamente has introducido el pollo (pero reserva un poco de salsa para después). Con la bolsa cerrada, agita y asegúrate de que la mezcla líquida se reparte bien, empapando el pollo. Deja que repose toda la noche, o en su defecto un par de horas. Cuanto más tiempo lo dejes macerando, más sabor tendrá.
Lava y corta los pimientos en tiras, y haz lo mismo con la cebolla. Coloca en una bandeja apta para horno creando una especie de base vegetal. Coloca el pollo que ha estado macerando y distribúyelo en la bandeja. Agrega el resto de salsa para que tu plato tenga aún más sabor.
Introduce en el horno previamente precalentado a unos 200º (con calor arriba y abajo) y deja que se haga durante 5 minutos. Pasado este tiempo, da la vuelta a las pechugas y deja que se hagan otros 5 minutos. Cuando veas que está bien dorado, podrás retirar el pollo. Las verduras tardarán más en cocinarse. Deja que se hagan durante otros 20 minutos y después saca del horno. Añade el pollo cortado en tiras y mezcla bien todos los ingredientes. ¡Ya está listo para servir!

Cómo envolverlo como una experta

Una vez preparado nuestro relleno para las fajitas, llega el momento de envolverlo en tortillas de maíz (actualmente puedes encontrarlas ecológicas, sin gluten...). Puede parecer sencillo, pero a menudo todo se termina desparramando, ¿o no? Para que esto no ocurra, evita el exceso de salsa y enrolla despacio procurando que el 'rollito' quede bien prieto. Después haz un doblez en la parte inferior para que nuestro relleno no se escape y ¡a disfrutar!

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