Revista Mía

Sandwich montecristo: una cena rápida y jugosa para quienes buscan algo más que el clásico mixto

Es otra versión más compleja del mixto, más parecido al croque monsieur, pero con un toque final muy dulce que va a captar tu atención. 

Si eres amante del sándwich mixto —del “de verdad”, con su mantequilla y su queso fundido, marcado en la plancha— o de las tostadas de jamón y queso, tienes que seguir leyendo sí o sí porque te vamos a presentar una variante que no tiene desperdicio: el Monte Cristo.
Cuenta la leyenda que este sándwich tiene su origen en el croque monsiuer, ese bocadillo de origen francés del que hablamos en su día aquí. Se hace con gruyere (o emmental) y jamón cocido, como el mixto, pero se suele servir gratinado, entre otras diferencias. En Estados Unidos, donde este tipo de platos populares les gustan mucho, no dudaron en versionarlo y llevárselo a su terreno, siendo una de las versiones más populares en Monte Cristo, que se bautizó así en un restaurante californiano donde se servía en la década de los 50. Hay fuentes que citan su popularidad creció cuando en los 60 empezó a servirse también en Disneyland.
sandwich montecristo

sandwich montecristoGetty Images/iStockphoto

Para que te vayas haciendo a la idea de lo que es el sándwich Monte Cristo (o montecristo, depende de dónde lo leas aparece citado de una forma u otra indistintamente), te diremos que son dos o tres pisos de un pan tierno de sándwich que va relleno de jamón cocido y queso fundido. También lleva mostaza y huevo, y se sirve crujiente y la gran diferencia es que se añade una capa exterior de azúcar y mermelada o miel. Este es un detalle muy estadounidense, cuya gastronomía popular adora el contraste del salado con el dulce, especialmente el de las mermeladas.
La capa exterior de azúcar, para que sea un Monte Cristo canónico, debe ser de azúcar glasé espolvoreado y se echa justo antes de servir el bocadillo, que es típico no solo de comidas y cenas, sino también de desayunos. Es habitual en la carta de muchos diner, los típicos restaurantes norteamericanos de mediados del siglo XX, con su inconfundible estética, la misma que entonces en la actualidad.

Cómo prepararlo

Para preparar en casa este sándwich, tienes que preparar dos rebanadas de pan y untar mayonesa en un lado y mostaza en el otro —puedes optar por la misma salsa en ambas rebanadas también—. Añade jamón cocido, una loncha en cada lado, y queso gruyere o similar.
A continuación, bate un par de huevos y sumerge el sándwich Monte Cristo dentro del plato donde los hayas batido. Que queden empapados ambos lados. Añade una pizca de mantequilla en una sartén y, cuando esté derretida, cocina el sándwich por los dos lados un par de minutos o tres, hasta que se dore y cruja su exterior, como si fuera un mixto normal.
Para servirlo, como decíamos antes, tienes que escoger un contraste dulce. La mermelada de frutos rojos y el azúcar glasé espolvoreado es lo más habitual, pero también la miel es una alternativa con la que combina muy bien. Eso sí, como ves, no puedes abusar de esta receta porque es otro de esos sándwiches, como la francesinha portuguesa, por ejemplo, que están buenísimos pero no podemos etiquetarlos precisamente como saludables. 
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