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10 alimentos que debes evitar por la noche si quieres perder peso

Para deshacerte de esos kilos de más, no solo debes controlar que el número de calorías ingeridas sea menor que el que consigues quemar, también es importante qué tipo de alimentos consumes y el cuándo, un aspecto vital que muchas veces pasamos por alto.

  • Autor: María García.

A la hora de perder peso, no solo debes centrarte en contar calorías. Al igual que el sedentarismo juega en nuestra contra, el reloj también, y es que cada alimento tiene su momento a lo largo del día.

Médicos y nutricionistas coinciden en que una cena ligera y temprana es una de las costumbres más saludables que podemos adoptar. Tomar la última comida del día mínimo dos horas antes de acostarnos no solo nos ayuda en la difícil tarea de perder peso, también es beneficioso para nuestra salud, ya que evitaremos algunas de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes, a la vez que lograremos descansar mejor.

La velocidad de las funciones metabólicas se reduce en las horas de la noche, de ahí la necesidad de ayudar con alimentos que no impliquen un complejo proceso de digestión.

Y es que no debemos olvidar que un sueño reparador es uno de los grandes aliados a la hora de quitarnos kilos de encima. Descansando las horas necesarias, encaramos el día con mucha más energía y positividad. De este modo, dejamos de lado la temida ansiedad que tantas veces nos obliga a picotear entre horas o a decantarnos por ciertos alimentos poco saludables.

Una vez teniendo claro el papel que juega la cena en tu peso, llega el momento de decidir qué alimentos debes dejar fuera para lograr tu objetivo. ¡Apunta!

1. Pasta

Es uno de los productos que primero se retiran de las dietas y es que pocos hay con tan mala fama como los carbohidratos. A su favor diremos que la  pasta no engorda tanto como creemos, aunque sí hay que tener algunos cuidados especiales con ella, como, por ejemplo, no consumirla antes de irte a dormir, para darle tiempo a tu organismo a convertir los nutrientes en energía y no en grasa.

Durante el resto del día no hay problema, más aún si apuestas por la integral y prestas atención a las salsas.

2. Arroz

Es el otro gran rechazado en las dietas de control de peso y las razones son muy similares. En este caso, los nutricionistas levantan la mano en aquellos casos en los que se ha realizado ejercicio por la tarde y siempre que sea integral y la cantidad pequeña, es decir, que el arroz sea una guarnición. Si no es tu caso, es mejor dejar el sushi y la paella para la hora del almuerzo.

3. Verduras crucíferas

Está claro que las verduras son uno de los alimentos más sanos y ricos que tenemos a nuestro alcance, por lo que no debemos recortar las famosas cinco raciones al día, tan solo recolocarlas en nuestro menú diario y tener especial precaución con las coles, el brócoli o el repollo. La razón es que suelen ser más complicadas de digerir además de su fama de producir gases. Esto terminará repercutiendo la calidad de nuestro sueño y también en nuestra cintura.

4. Legumbres

Tal y como ocurre con algunas verduras, la cantidad de fibra de las legumbres no las convierte en el alimento ideal para una cena. Recuerda que si consumes mucha fibra pero no te mueves, esta no se disuelve con normalidad, provocando un ‘tapón’ que puede llegar a ser muy molesto.

5. Carne roja

La ternera o el cordero son las carnes más calóricas debido a su alto contenido en grasa. Su consumo debe ser reducido y, si hablamos de cenas, mejor elige otro tipo de proteína, como puede ser el pollo o el pavo. Si, además lo cocinas a la plancha, irás por el buen camino.

6. Chocolate negro

¿Eres de las que termina las cenas con una onza de chocolate para terminar con un toque dulce? Aunque bien es cierto que es más sano que otras variedades (el chocolate con leche o el blanco), no olvides que sigue teniendo una parte de azúcar que provoca un
pico de insulina en el organismo. Además, contiene cafeína, en ocasiones, la suficiente para dificultar el sueño.

7. Cenar solo fruta

Típico error que se comete tras un exceso. La fruta es rica en fructosa (azúcar) y, como ocurre con el resto de azúcares, lo reparte por los órganos que lo necesitan para su funcionamiento y guarda el sobrante en forma de grasa.

8. Tomate frito

El básico en la dieta mediterránea: al ser tan versátil, lo mismo acompaña a unos macarrones que a un filete. Si es de bote, te asombrará comprobar la cantidad de azúcar que contiene, además de la acidez propia del tomate, que podría dificultarte la digestión y no dejarte dormir plácidamente.

9. Cereales

El rey de las cenas rápidas y el mayor enemigo de las barrigas planas. Ni el muesli más casero es apropiado antes de irte a dormir. Obviamente, los refinados son más peligrosos, pero ambos tienen muchos hidratos de carbono de alto índice glucémico, es decir, aumentan rápidamente los niveles de azúcar en sangre y al irte a dormir, se convertirá en grasa.

10. Refrescos

Da igual que sean sin azúcar, este tipo de bebidas suelen ser dulces, por lo que el pico de insulina se produce del mismo modo. Además, el gas puede dificultarte la digestión y provocarte un sueño inquieto poco reparador.

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